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Guion original

Fernando León de Aranoa

Las secuencia siguientes o no fueron rodadas o se eliminaron del montaje final: 0, 20, 42, 43, 49, 52, 81 y 82.

secuencias 0-10

00 METRO. ESCALERA MECÁNICA INT 1 DÍA (secuencia no rodada o eliminada)

Javi, desgreñado, el gesto cansado, la camiseta por fuera, alto para sus dieciséis años, intenta subir por una escalera mecánica de bajada, contracorriente, sin conseguirlo, sin avanzar, sin moverse del sitio, como en una pesadilla. De vez en cuando se cruza con alguien que baja, con una pareja, una señora, un oficinista que hojea el periódico, que le mira de reojo, con escasa curiosidad, camino del trabajo. Y también con cautela, con miedo legítimo, ciudadano, a las tribus urbanas, a los jóvenes asesinos, a los locos del metro.

01 EL BARRIO/TÍTULOS DE CRÉDITO EXT/DÍA

Los títulos principales van apareciendo sobre una sucesión deimágenes del barrio.
Este es un barrio gris, cuartelero, hermético, de grandes edificios grises, de cemento y pasadizos subterráneos; de ladrillo oscuro y arquitectura imposible, sin árboles, sin apenas comercios, sin pedazos de cielo, hecho a golpe de hormigonera, vertical, laberíntico e impermeable, todo cemento, aluminio y ladrillo. Este es un barrio de cierres echados, solares en venta, de obras, portales iguales, pilares de la M-40, tráfico rápido y alto, que pasa corriendo, sin detenerse jamás en el barrio…
Recorremos sus calles, sus pasadizos, sus descampados, hasta descubrir el escaparate luminoso y multicolor de una agencia de viajes, que brilla en el barrio como un espejismo, como una ventana abierta a otra dimensión, mucho más tropical y caribeña.

02 ESCAPARATE AGENCIA DE VIAJES EXT/DÍA

Tras el cristal, inalcanzables, verdes palmeras y oleajes azulones recortados en polispán, mulatas de tamaño natural troqueladas en cartón, sonrisas y tucanes de colores, nubes de algodón y un gran sol de cartulina.
Hay también carteles, folletos abiertos anunciando tentadoras ofertas ("Cancún, siete días, 80.000. Isla Margarita, doce días, 120.000. Ruta Gran Caribe, quince días…") salpicados de vistas paradisíacas, de chicas en bikini que sonríen desde las fotos, satinadas, sugerentes, sujetando un mojito en la mano…
De pie ante el escaparate, asomados a él, fascinados, están Javi, Manu y Rai, tres muchachos de edad envidiable, palabrota y risa fáciles. Altos, desmañados, compañeros de instituto público, comparten esa edad en la que ni se es hombre ni se es niño, en la que se habla mucho de chicas y muy poco con ellas, en la que el cuerpo crece casi tan rápido como los complejos… Esa edad son los dieciséis años. Pero los dieciséis años de barrio, que nunca son lo mismo.

JAVI

Mira, tío. Varadero, hotel, siete días, A y D. 60.000.

MANU

¿Qué es A y D?

RAI

Alojamiento y desayuno. Y te lo suben a la cama si quieres.

MANU (Incrédulo)

Sí. Y te la chupan, no te jode.

JAVI

Que sÍ, gilipollas.

RAI

Y si quieres también te la chupan.

MANU

¿Y si es un camarero?

RAI

No hay, son todo camareras. Por ley.

MANU (Leyendo)

Mira. Marruecos, Tánger, Túnez, 48.000.

JAVI

Ahí no hay tías. No ves que son moros.

RA! (Señalando la mulata de cartón)

En el caribe sí que hay, todas como ésa. O mejor.

JAVI

Qué dices, esas son modelos. Que viven en Nueva York y las cogen para las fotos.

RAI

Que no, gilipollas, viven allí. Que mi hermano estuvo una vez y se folló a una negra como ésa, en una playa que estaba llena de palmeras.

JAVI

Y tú te crees todo lo que te cuenta tu hermano.

MANU

¿Pero no había ido con su novia?

RAI

Ya, pero justo salió para comprarle un regalo y se encontró con la negra en la playa y se la tiró.

JAVI (Excéptico)

¿Fue a comprarle un regalo a la playa?

RAI

Te lo juro. Y se lo hizo con ella. Ahí, delante de todo el mundo. Con la playa llena.

MANU (Con envidia)

¡Qué cabrón!

JAVI

Pero tú eres gilipollas o qué te pasa. Cómo va a tirarse a la negra esa con la playa llena de gente.

RAI

Que sÍ, tío, que allí es lo normal. Todo el mundo folla con todo el mundo. Gratis.

JAVI

Eso lo ha visto tu hermano en una película. Y te lo ha contado y tú te lo ·has creído.

RAI (Molesto)

A ti lo que te pasa es que te da envidia, que nunca te has follado a nadie ni en una playa ni en ningún sitio.

JAVI

Y tú sí, no te jode…

MANU

Yo no he estado nunca en la playa.

RAI

Yo una vez, de pequeño. Estuve potando en una. Iba de viaje con mis padres, me mareé y tuvimos que parar.

JAVI

Es muy incómodo, están llenas de arena. Y se te mete por todas partes.

MANU

Podíamos ir a una. Aunque fuera en setiembre.

JAVI

Y las pelas qué.

RAI (Pensativo, mirando la mulata de cartón)

Mi hermano dice que las negras tienen un hueso de más en la columna, por eso follan tan bien.

MANU

Venga ya.

RAI

Te lo juro. Aquí abajo. La tienen más larga, y pueden mover el culo más rápido… ¿Tú no has visto que bailan asÍ, a toda hostia?

JAVI

Ya, pero eso es porque entrenan.

RAI

Que no, que es por el hueso ese. Si hasta tiene un nombre… ¿Tú has visto alguna vez bailar así a una blanca? ¿Tu madre baila así?

JAVI (A la defensiva)

Qué tiene que ver.

RAI

Di. Baila así o no baila así.

JAVI

No.

RAI

¿Y es negra? Tampoco, ¿lo ves? Pues ya está.

Y se vuelve convencido hacia el escaparate. Manu permanece absorto, con la vista fija en la mulata de la foto.

MANU

¿En serio sólo hay camareras?

03 CASA DE JAVI. SALA INT/DÍA

En un antiguo televisor a color, el locutor del telediario se ocupa de la actualidad nacional.

LOCUTOR

Al menos dos millones de madrileños se han desplazado en lo que va de mes hacia la costa, dispuestos a disfrutar de unas merecidas vacaciones. Los termómetros han registrado en la capital las temperaturas más altas de los últimos años/ lo que ha hecho que la salida de veraneantes en los primeros días de este mes de agosto haya sido masiva. Imágenes como ésta han sido frecuentes hoy en las carreteras de toda España, como consecuencia de la ya habitual peregrinación estival…

Aunque seguimos escuchando su voz, la imagen del locutor ha dejado paso a la de algunas retenciones y atascos en carreteras nacionales, con los conductores apeados de sus vehículos, en traje de baño y gafas de sol, charlando tranquilamente entre ellos. Javi, sentado a la mesa en la pequeña y abigarrada salita de estar de su casa, sigue la noticia con envidia.
Sentados junto a él están su padre Ricardo, un transportista ya entrado en años, y su abuelo Antonio, pendiente también de la pantalla del televisor. Carmen, la madre, termina de servir la comida. Procedente del pasillo, excesivamente alta, se escucha una salsa moderna, machacona, sonido Miami, que se mezcla con el sonido del televisor. Ricardo levanta la voz, sin dejar de comer.

RICARDO

¡Susanaaa!

SUSANA (off)

¡Va!

CARMEN

¡La comida! (Al abuelo) Papá. Tu plato.

RICARDO

Qué manía con la música. Se va a quedar sorda. (El abuelo le mira. Levanta la voz) Su nieta. ¡Que se va a quedar sorda! ¡Como usted!

CARMEN

Déjala. No ves que está en la edad.

Carmen sirve al abuelo, que ajeno a todo, anda pendiente de la pantalla, en la que aparecen ahora imágenes de playas imposibles, abarrotadas de gente enrojecida por el so l. Resulta difícil adivinar dónde termina la arena, dónde comienza la orilla.

LOCUTOR (off)

Como todos los años, las playas de Levante acogen a un gran número de veraneantes. La industria hotelera ha visto desbordadas sus previsiones más optimistas y son muchos los cámpings que han tenido que colgar el cartel de "completo”.

RICARDO

¡Susana, coño!

SUSANA (Harta, en off)

¡Que ya va!

En el reportaje, los clásicos planos de turistas, de chicas en top-less. Carmen termina de servir al abuelo.

CARMEN (con fastidio)

Míralas. Tan contentas, con todo al aire.

RICARDO

Pues a tu padre le gusta. (Levantando la voz) ¿Le gustan las chicas, Antonio?

CARMEN

Déjale tranquilo. No ves que no te oye.

RICARDO

Este no oye lo que no quiere. (Al abuelo) ¡Antonio!

Pero el abuelo no responde. Continúa pendiente del televisor, en el que aparecen hileras de tumbonas, de chicas expuestas al sol. Al pasar junto a él, Carmen cambia de canal. Antonio la mira sobresaltado.

CARMEN

Se acabó. (Grita) ¡Susana!

JAVI (Protestando)

¡Mamá!

RICARDO

¿Quieres dejar quieta la tele?

CARMEN

Que no. Que ya está bien de tanto top-less.

JAVI

Qué más da. Susana también hace y no pasa nada.

CARMEN (Deteniéndose)

¿Que Susana hace qué?

JAVI

Joder, mamá. Todo el mundo hace top-less. Sus amigas,  la gente de clase,  todos.

CARMEN (Asombrada, a su marido)

¿Y tú no dices nada?

RICARDO

¿Qué quieres que diga?

CARMEN (Gritando, ahora ya enfadada)

iSusana!

Se apaga la música de golpe en la habitación.

RICARDO

Déjala tranquila. ¿No decías que estaba en la edad?

CARMEN

A ti te parece bien.

RICARDO

Ni bien ni mal. Yo lo único que quiero es comer tranquilo.

Entra Susana en la pequeña salita, despistada, guapetona, bajita y rotunda.

CARMEN

Qué es eso de que vas haciendo top-less por ahí.

Susana dirige una mirada asesina a su hermano, que disimula, desvía la mirada.

SUSANA (Seca)

Por ahí no. En la piscina.

CARMEN

En la piscina o donde sea, me da igual.

SUSANA (Fiera, a su hermano)

¿Ya te has chivado?

Javi no contesta.

CARMEN

Qué quieres. ¿Que te vean los vecinos?

SUSANA (Sentándose)

Me la sudan los vecinos.

CARMEN (Enfadada)

¿Pero tú te imaginas a tu madre haciendo topless en la piscina?

SUSANA

iMamá, no compares!

CARMEN

¡Cómo que no compare!

SUSANA

¡Pues que no es lo mismo!

CARMEN

¡Claro que no es lo mismo! ¡Me ve a mí tu padre así y me parte la boca!

SUSANA (Para sí, sirviéndose)

Y aunque no te vea también.

RICARDO

Vaya por Dios.

CARMEN (Muy enfadada)

¿Qué has dicho?

SUSANA

Nada.

CARMEN

¿Qué has dicho?

JAVI

Que aunque no te vea haciendo…

CARMEN (interrumpiéndole)

¡Ya he oído lo que ha dicho, no hace falta que traduzcas!

JAVI (Defendiéndose)

Como decías que…

RICARDO (Harto)

¿Os queréis callar de una vez?

SUSANA (A Javi)

Y tú para qué dices nada, gilipollas.

JAVI

iYo no he dicho nada!

CARMEN

iDeja a tu hermano en paz que no estás hablando con él ahora!

La bronca va en aumento. El abuelo mientras, ajeno a todo, cambia de nuevo el canal del televisor, en el que aparece el final del reportaje sobre las vacaciones de verano.

LOCUTOR (Off)

Y para los que este año no puedan salir, ya lo saben: llenen la bañera de agua, elijan una buena lectura, y dedíquense a disfrutar de la tranquilidad del verano en la gran ciudad.

04 CASA DE RAI. SALA INT/DÍA

El mismo locutor; un televisor parecido, una salita de estar pequeña, abigarrada, en casa de Rai. Ana, su madre, se lleva un par de platos de la mesa. Rai le quita la tapa a un yogur y la deja sobre el suyo, entre las sobras.

ANA (Yéndose)

Termínate la verdura.

RAI

No quiero más.

Se asoma el padre al salón, procedente del pasillo.

IGNACIO (A Rail)

¿Tú has tocado este pantalón?

RAI (Volviéndose)

No.

IGNACIO

Había mil pesetas y ya no están.

ANA (Volviendo)

¿Has mirado bien?

IGNACIO (Metiendo las manos en los bolsillos)

Perfectamente. Y ayer estaban.

ANA

Las habrás perdido. Mira a ver en los otros.

Y se acerca a la mesa, a seguir recogiendo. Rai se fija en un colorido dibujo que adorna el envase. Anuncia regalos, sorteos y viajes a Canarias. "Promoción especial de Verano. iMira debajo de la tapa!", reza una llamada. Levanta la mirada y la descubre entre las sobras, en el preciso instante en el que su madre retira el plato de la mesa.

RAI

iEspera!

Caza la tapa al vuelo. Hay algo escrito en ella.

RAI (Examinándola)

¿Vas a comprar más?

ANA

De esos no. Son muy caros.

RAI

Regalan viajes.

ANA (Alejándose)

Ya pueden. Cuántos necesitas.

RAI

Hay que enviar veinte tapas.

ANA

¿Veinte? Ni hablar. Para eso te pagas tú el viaje…

Se cruza en la boca del pasillo con su marido, que reaparece con otro pantalón en la mano, rebuscando en los bolsillos. Suena el telefonillo, junto a la puerta de entrada.

IGNACIO (A su mujer)

No aparecen. Rai.

RAI (Levantándose, cabreado)

Que no, hostia, que yo no te las he cogido.

05 PLAZA DE TIERRA EXT/DÍA

Manu aguarda sentado en un banco de una pequeña plaza de tierra, ladrillo y cemento. Frente a él, unos niños juegan al fútbol con un balón mal hinchado, levantando una enorme polvareda, entre dos porterías improvisadas.

Manu simula estar pendiente del partido, cuando lo que en realidad hace es mirar a través de él, vigilando uno a uno los movimientos de una dominicana de grandes y blancos dientes, de labios confortables y belleza indígena, que charla distraída con unas compañeras en los bancos que hay justo al otro lado de la plaza, mientras cuidan de tres niños.

Llegan Javi y Rai, sobresaltándole.

JAVI

¿Cómo van?

MANU

Qué susto. Tres uno.

JAVI

Estabas ahí, hipnotizado.

RAI

¿Y a ti desde cuándo te gusta el fútbol?

MANU

Ya ves. (incorporándose) ¿Qué hacemos?

RAI

¿Vamos a ver a mi hermano, que nos enseñe la pistola?

JAVI (Incorporándose también)

Yo no puedo, tengo que estar pronto en casa. Ha habido bronca en la comida.

RAI

El otro día me la dejó coger un rato. Es de puta madre, no pesa nada

JAVI

¿Te imaginas salir con ella por la calle? Y que te entre alguien, que se caga.

Rai se levanta también y echan a andar, alejándose de la plaza.

RAI

O llevártela a clase, ¿te imaginas? Con el Guti. "Que salgas a la pizarra”. "Que no me sale de los huevos”. Sacas la pipa y nada. Sobresaliente para toda la clase o te reviento la cabeza.

JAVI

Y vacaciones.

RAI

Y vacaciones. Tres años seguidos.

MANU

¿Y si lleva él otra?

RAI

¿El Guti? Ni de coña.

JAVI

¿Por qué siempre quedamos en la plaza esta?

RAI

Ni idea.

Se alejan los tres calle abajo. Mientras, la dominicana levanta del suelo a un niño pequeño, de unos tres años. Le sacude la arena del pantalón, ríe por algo que ha dicho una de sus compañeras. Y cuando ríe está aún más guapa.

06 REFUGIO EXT/DÍA

Los tres amigos charlan tirados en viejos asientos de coche que alguien ha abandonado junto a la M-40. Los grandes pilares de cemento de uno de los puentes que la cruzan les sirven de techo, de refugio, de lugar de reunión. Los automóviles pasan rápido sobre sus cabezas, alejándose del barrio. U na buena parte del suelo está cubierta por periódicos viejos, amarillentos. Cada uno de ellos sujeta uno en la mano. Rai lee en voz alta del suyo.

RAI

Tania, pechos enormes, hago todo lo que me pidas, atrévete. Griego, francés, ocho mil. Marta, rubia muy cariñosa, recibo en ropa interior, también domicilio, hotel. Doce mil.

Manu y Javi, sentados junto a él, le escuchan con atención.

RAI

Dúplex lésbico, masaje completo, no te arrepentirás. 2x1 quince mil.

MANU

Dos por uno. Como en el súper.

JAVI

Que no, gilipollas. Eso es otra cosa.

MANU

Cómo que no. Follas dos veces y pagas una.

RAI

Dos por uno es que te lo haces con dos a la vez.

MANU

Dos a la vez, te cagas. (Tratando de imaginarlo) Si ya con una tiene que ser difícil.

RAI

Qué dices. Tiene que ser la hostia.

MANU

No sé, tío. O estás con una o estás con otra. Yo no me podría concentrar.

Y vuelve a su periódico.

RAI (Interrumpiéndoles)

Mira. Un masaje completo de Helena y un cubano de Raquel sale por lo mismo que tres franceses de Tania.

JAVI

Y para qué quieres tú tres franceses, gilipollas.

RAI

Pues no sé. Por probar, yo qué sé.

MANU (Leyendo)

Por probar tienes aquí a Marco, superdotado, veintiséis años.

JAVI

Imagínate que te vas dé putas y te encuentras con tu padre, qué mal rollo.

MANU (Molesto)

Mi padre no va de putas.

RAI

Y tú qué sabes.

MANU

Porque lo sé. Además no sale nunca de casa.

RAI

Como tu madre está muerta igual tiene que ir de vez en cuando.

MANU (Picado)

¿Para qué, si ya se folla a la tuya?

Rai le pega con el periódico. Manu se revuelve. Pero nada de esto sucede muy en serio. Javi, que lo sabe, continúa sumergido en la lectura de su periódico.

JAVI

Mi padre me habló una vez de una puta que se tiró en Benidorm que era guapísima. Decía que podía haber salido en una película porno. Rubia, alta, con un culo que te cagas…

RAI

Debía ser carísima. Cincuenta mil por lo menos.

MANU

¿Y si ahorramos para ir a verla?

RAI

Y luego cómo la encontramos.

MANU (A Javi)

¿No te dijo cómo se llamaba?

Javi niega con la cabeza.

MANU

Pero se lo puedes preguntar. Y qué nos dé la dirección y todo.

JAVI

Claro. Y que nos la pague. ¿Qué quieres, que me dé una hostia?

MANU (Defendiéndose)

iPero si te lo contó él!

JAVI

Ya, pero una vez que estaba borracho.

Y vuelve a sumergirse en la lectura de su periódico. Se hace un breve silencio que interrumpe Rai, con lo que él considera que son buenas noticias.

RAI

Mira. Tania admite Visa.

JAVI

Y a ti que más te da, gilipollas.

MANU

Si que te ha dado fuerte con Tania.

RAI

Creo que me he enamorado de ella.

JAVI (A Manu)

El que tiene que ir mucho de putas es tu hermano. Como está forrado…

RAI

El triunfador del barrio. A ver si te lleva un día, y nos lo cuentas.

MANU (Ignorándoles)

¿Y si llamamos a un teléfono pomo?¿ Tenemos pelas?

JAVI

Yo llevo trescientas.

MANU

Yo ciento y algo. ¿Con eso nos llega?

RAI

Seguro.

JAVI (Levantando el periódico, con gran excitación)

iHostia, tío, el teléfono de tu casa!

RAI

No jodas.

JAVI

Te lo juro, mira. Cuatro cinco cero uno cuatro seis dos. Ama de casa salida. Te lo hago gratis…

Rai se pica. Intenta quitarle el periódico, pero Javi no le deja. Forcejean. Manu se parte de risa, vengando afrentas pasadas.

MANU

¡Por eso te echan siempre de casa a las cuatro!

Rai se pega con Javi, medio en broma medio en serio, rompiendo el periódico, entre insultos, amenazas y gritos de "Se ha empalmado, se ha empalmado…"

07 DESCAMPADO DEL BARRIO/CABINA EXT/ATARDECER

En mitad de un descampado se levanta absurda, solitaria, una cabina de teléfonos. En su interior apenas caben Javi, Manu y Rai, que hechos una piña se pegan lo más posible al auricular para tratar de escuchar.

MANU

¿Cogen?

Rai levanta una mano, pidiendo silencio. Es él quien sujeta el auricular, ejerciendo de maestro de ceremonias. Hace una señal. Algo sucede.

RAI

Sí. ¿Oye?

JAVI

¿Es ella?

RAI (Levantando la voz)

¿Samanta?

Manu y Javi le miran, expectantes. Rai hace un gesto de contrariedad.

RAI

Está grabado.

JAVI

Vaya mierda.

MANU

Qué dice.

RAI

Todavía nada. Espera.

MANU

Pero si lleva una hora.

RAI

iCalla, coño, que no se oye!

JAVI (Mirando el visor de la cabina)

Esto va a toda hostia.

MANU

Pásamela.

RAI

Espera. Aún no se ha empezado ni a desnudar.

MANU

Pues sí que es lenta.

JAVI

Además voy yo antes. Que he puesto más que tú.

MANU

Pero la idea ha sido mía.

RAI

¡Os queréis callar, que no se oye nada!

MANU

Qué dice.

RAI

No sé qué de un hotel. Es que hay interferencias.

MANU

Se va a cortar.

JAI (Tirando del auricular)

Pásamela a ver.

RAI (Impidiéndolo)

Estate quieto, hostia…

MANU

iSuelta, coño, que se acaba!

RAI

¡Pero que aún no ha hecho nada!

Manu intenta quitarle el auricular. Forcejean los tres, el auricular en el aire, entre el los, en disputa. Vista desde fuera, la cabina tiembla a causa de la pelea.

JAVI

¡Que me lo des!

RAI

¡Que no me toques, maricón!

La comunicación se corta sin que ninguno pueda oír nada. Como experiencia erótica, resulta un auténtico desastre.

08 COMPLEJO CASA DE MANU INT/NOCHE

Manu llega a su casa. Es tarde, y su padre, Ángel, está aún despierto, insomne, con una revista en la mano.

ÁNGEL

¿Qué hora es?

MANU

Tarde. Las doce. ¿No te acuestas?

ÁNGEL

Ha llamado tu hermano.

MANU

¿Va a venir?

ÁNGEL

No puede. Se va a Portugal, a una feria de empresas. Te manda recuerdos.

Manu asiente, ligeramente decepcionado. Su padre lo nota.

ÁNGEL

Termina el veinte. A lo mejor puede estar aquí para tu cumpleaños.

MANU

Ojalá.

ÁNGEL

Ya se lo diré cuando llame.

MANU

¿Quieres comer algo?

ÁNGEL (Niega con la cabeza)

Ha estado Angelita, me ha hecho una sopa... ¿Cómo está todo?

MANU

Igual. Han cerrado la mercería.

ÁNGEL (Sorprendido)

¿Del todo?

MANU

No creo. Las vacaciones. Y han empezado las obras. Van a hacer otro súper, en la esquina del parque. Tiene buena pinta.

ÁNGEL

Será más caro.

MANU

Y nada más. El resto sigue igual.

Su padre le mira. Manu hace intención de irse.

MANU

Bueno. Me voy a la cama.

ÁNGEL (Duda)

¿Quieres que te cuente un cuento?

MANU (Molesto)

Papá, coño. Que tengo dieciséis años.

Y se va por el pasillo. Su padre ab re otra vez la revista.

09 CALLE DEL BARRIO/FACHADA PIZZERÍA EXT/DÍA

Manu camina por una calle del barrio, las manos en los bolsillos, el paso cansado. En una esquina cercana, junto a la única pizzería de la zona, hay aparcadas algunas motos pequeñas, de reparto. Apoyados en ellas, fumando en círculo, tres chicos con el teléfono de la pizzería escrito en la espalda de sus camisetas blancas. Hay otra vespino a unos metros, atada con una cadena a una señal de tráfico. Manu se detiene ante el escaparate del establecimiento. En él hay un cartel pegado con cuatro celos:

"Se buscan repartidores con moto".

10 PIZZERÍA INT/DÍA

El encargado es un tipo gordo, cercano a los cuarenta, que habla a Manu sin mirarle en ningún momento a la cara. Come un pedazo de pizza con una cerveza, y consulta en una libreta que tiene abierta ante él, junto al plato. Están sentados en una mesa del local, cada uno a un lado, junto a una gran cristalera que da a la calle.

ENCARGADO

Hay cuatro turnos. Tarde, noche, lunes a viernes y fines de semana. Te puedes meter en el que quieras que te va a dar igual, luego te cambio yo como me sale de los cojones. Hay un mínimo de cuatro salidas por turno, doscientas treinta la salida. Te damos el casco y la mochila. ¿Qué moto tienes?

Manu mira a través de la cristalera e indica con un gesto la vespino que hay encadenada a la señal de tráfico.

MANU

Ésa.

El encargado la mira con desgana. Anota algo en su libreta, dando el trato por cerrado.

ENCARGADO

Muy bien. Pues nada, empiezas pasado mañana.

 

11-20

11 COMPLEJO CASA DE JAVI INT/DÍA

Javi abre la puerta con una zapatilla en la mano. Es Rai, que llega a buscarle.

JAVI

Pasa.

Entran los dos en la sala. Allí, el abuelo está sentado en el sofá, viendo absorto una telenovela venezolana. Javi termina de calzarse.

RAI (Sorprendido)

¿No estaba sordo?

JAVI

SÍ, pero le da igual. Se inventa él los diálogos.

Rai mira admirado al abuelo.

RAI

Igual es que pilla las ondas de la tele por dentro, directamente.

Se escucha entonces la voz de la madre de Javi, procedente de la cocina.

CARMEN (Off)

iJaviii!

JAVI (Grita)

¡Va! (Para sí) Qué coñazo.

Y sale, terminando de atarse el cordón de la zapatilla. Rai se queda a solas con el abuelo. Le mira con curiosidad. Entonces echa un vistazo a su alrededor, asegurándose de que no hay nadie cerca, y se acerca un paso al abuelo, decidido a poner a prueba su sordera.

RAI (En un susurro)

Eh. Psst. Abuelo.

Antonio no reacciona, la vista fija en el televisor. Rai lo intenta de nuevo, esta vez un poco más alto.

RAI

Eh. Idiota. Pssst.

Da una palmada y tampoco. El abuelo ni le mira. Efectivamente, va a estar sordo. Y se dispone a realizar su tercer intento cuando un merengue suavecito, dulzón, procedente del pasillo, llama su atención. Rai se olvida por completo del abuelo y se adentra en la casa, atraído por la música.
A mitad de pasillo, a través de la puerta entreabierta de la habitación de Javi, Raí ve una ventana en el patio interior. Alguien se seca las manos al otro lado y levanta la mirada para encontrarse con la de Raí. El cristal biselado deforma su cara, haciéndola irreconocible.
En su habitación, Susi baila arriba y abajo con pasitos cortos, una mano en el vientre, la otra en el aire, en alto. Tiene los ojos cerrados y una sonrisa preciosa en la boca. Raí se detiene en la puerta, fascinado, viendo bailar a la chica, que no repara en su presencia.
Cuando al fin le descubre, le tiende una mano sin dejar de bailar, animándole a que lo haga con ella. Raí se corta. La chica le coge la mano, pero él permanece inmóvil junto a la puerta mientras Susana baila alrededor suyo exhibiéndose, divertida con la timidez del chico.
Da vueltas como si bailara con él, sin que Raí, inmóvil como una estatua, dé un so lo paso.
Entonces aparece Javi en el pasillo, dispuesto a rescatarle.

JAVI

Venga, tío. Que nos cierran.

Susi suelta a Rai y se aleja por la habitación, sin dejar de bailar. A Rai le cuesta reaccionar.

RAI

Que nos cierran qué.

JAVI (Agarrándole del brazo)

El súper. Que se me ha olvidado la lejía esta mañana.

Tira de él hacia el salón. Raí le echa una última mirada a Susi, que no deja de bailar provocativa.

JAVI

Qué coñazo de hermana, de verdad.

12 AUTOSERVICIO INT/DÍA

Los dos amigos deambulan sin rumbo por los pasillos de un pequeño autoservicio. El encargado les vigila, sin terminar de fiarse del todo.

RAI

Ahora vengo.

Y desaparece entre los estantes. Javi se acerca al encargado.

JAVI

¿La lejía?

Poco después, Javi aguarda en la cola de una de las dos cajas, con una botella de lejía en la mano. Llega Raí.

RAI

La otra está vacía.

JAVI

Es igual.

RAI

Cómo que es igual. Tardamos menos.

Javi no le contesta. Efectivamente, en la otra caja pasa el último cliente. Rai le mira sin comprender.

RAI

Qué pasa, ¿que no me oyes?

JAVI (Molesto)

Que me dejes, coño. Que estamos bien aquí.

RAI (Cabreándose)

Pero tú estás tonto o qué.

JAVI (Saltando)

Que me pongo en la cola que me sale de los cojones. Es mi recado, lo pago yo, ¿no? Pues ya está.

RAI

Que te estoy diciendo que ahí hay menos gente, que tardaríamos mucho menos en…

JAVI (interrumpiéndole)

iPero qué prisa tienes!

RAI

Oye, tío, encima que te acompaño no me toques los huevos. A ver si ahora va a resultar que venimos aquí a echar la mañana con tu puta lejía…

Y en eso están, a mitad de bronca, cuando les llega el turno. Javi se vuelve hacia la cajera que resulta ser, claro, mucho más guapa que la otra. Le tiende la botella de lejía con una gran sonrisa. Rai se calla, comprende al instante.

CAJERA GUAPA

¿Nada más?

JAVI (Amabilísimo)

Nada más.

CAJERA GUAPA

Noventa.

Javi paga ceremoniosamente, mientras Rai mete la botella en una bolsa, sin dejar de mirarla. Se alejan de la caja.

RAI (En voz baja)

Haberlo dicho, tío.

En cuanto han salido aparece el encargado buscándolos, muy enfadado, con un pack de veinte yogures abiertos, sin tapas, en la mano.

ENCARGADO

¿Los chavales que estaban aquí?

CAJERA

Acaban de salir.

El encargado deja los yogures abiertos en la caja, contrariado.

EN CARGADO

Me cago en su puta madre…

13 CALLE DEL BARRIO/BUZÓN DE CORREOS EXT/DÍA

Apoyado en un coche, junto a un buzón, Rai termina de escribir sus datos en el reverso de un sobre lleno de tapas de yogur. Javi, a su lado, intenta desanimarle.

JAVI

Eso no toca nunca.

RAI (Ignorándole)

Vale.

JAVI

Seguro que no hacen ni el sorteo. Tiran las tapas a la basura y se van ellos de viaje.

RAI

Pone que es ante notario.

JAVI

Y qué. Eso es como si no pusiera nada. Ante qué notario. ¿Pone cómo se llama?

RAI

No.

JAVI

Pues ya está. Seguro que ni hay.

Raí humedece el sobre con la lengua. Javi vuelve a la carga.

JAVI

¿Tú has visto alguna vez un notario?

Rai niega con la cabeza.

JAVI

Ni yo. Ni nadie. Yo creo que ni existen.

Rai echa el sobre al buzón. Entonces suena la bocina de un coche, llamando su atención. Un automóvil grande, mal cuidado, con un alerón en la parte trasera y llantas deportivas, se detiene en segunda fila a cierta distancia.

RAI

Espera.

Y se aleja hacia el coche. Se agacha junto a la ventanilla y habla con el conductor. Javi les mira a distancia, sin poder escuchar lo que dicen. Rai se despide del conductor.

JAVI

¿Quién era?

RAI

Nadie. Un amigo de mi hermano.

Echan a andar.

JAVI

¿De qué es el sorteo?

RAI

De un viaje. Y toallas, y eso.

JAVI

¿Qué es, para dos personas?

RAI (Asiente)

Una semana. Todos los gastos pagados.

Javi duda antes de preguntar.

JAVI

¿Si te toca me llevas?

RAI

¿No decías que no tocaba nunca?

JAVI

Y es que no te va a tocar. Pero por si acaso.

RAI

Pero qué morro tienes.

JAVI

Me llevas o no me llevas.

Se alejan los dos calle abajo, discutiendo.

14 PUENTE SOBRE LA M-40 EXT/ATARDECER

Los tres amigos están sentados en un puente sobre la M-40, con los pies colgando sobre el tráfico, viendo cómo se alejan los coches del barrio.

MANU

Mañana empiezo.

RAI

¿Y cómo te lo vas a hacer, sin moto?

MANU

Con el abono. Y aunque tenga que pagarme un metro aún me saco cien limpias por salida.

RAI

¿Y si se enteran?

MANU

No se enteran. Y aunque se enteren yo creo que les da igual.

JAVI (A Rai)

Podíamos hacer algo nosotros también.

RAI

Como qué.

JAVI

No sé. Debe haber algo que sepamos hacer, ¿no?

RAI

Claro.

Se hace un expresivo si lencio, que se prolonga unos segundos.

JAVI

Di tú algo.

RAI

No sé, di tú.

Se hace un nuevo silencio.

JAVI

Joder. No se me ocurre nada.

Entonces Manu señala uno de los coches que pasa por debajo suyo, un deportivo.

MANU

Mira. Ése es mi coche dentro de diez años. Pero rojo. Y con una tía al lado que te cagas de buena.

RAI

Pues ése es el mío. Lleno de tías en pelotas.

Y señala un autocar que pasa por debajo suyo.

RAI

Y con chófer. Así puedo ir follando mientras conduce.

JAV!

Yo no voy a tener coche porque voy a ir en avión a todos los sitios.

MANU

iEl próximo rojo que salga es el mío!

RAI

¿Y si es una moto también vale?

MANU (Niega)

Tiene que ser un coche.

Aparece un BMW rojo por debajo del puente.

RAI

Qué suerte, un BMW.

MANU (Orgulloso)

¿Has visto?

JAVI

El próximo azul que salga es el mío.

No tarda en aparecer un Seat pequeño, de gama baja.

MANU

Menuda mierda. Te gano.

RAI

El próximo blanco es el mío.

Uno rojo, otro gris… ninguno blanco. Los tres chavales aguardan expectantes.

MANU

Te has quedado sin coche, se ha pasado el tiempo.

RAI

Qué tiempo.

MANU

El del concurso. Se siente.

Sigue sin aparecer ningún coche blanco.

RAI

Quién lo dice.

MANU

Lo digo yo, que soy el que se lo ha inventado.

RAI

Tú lo que eres es un gilipollas.

JAVI

No empecéis.

RAI

Además va a salir ahora.

MANU (Levantándose)

Qué coño va a salir. Ya no sale nada.

JAVI

Venga. Vamos a tomar algo.

RAI

Y mi coche qué.

JAVI (Levantándose)

Rai, coño, que es un juego.

RAI

Sí, un juego, pero el que se queda sin coche soy yo.

JAVI (Tirando de él)

Yo te dejo el mío.

RAI

El tuyo es una mierda. No me gusta.

MANU

Te jodes.

RAI

Yo quiero que me deje Manu el BMW.

MANU

Ni de coña que me lo rayas.

JAVI

Déjaselo, qué más te da.

MANU

Yo qué culpa tengo de que no le salga ningún coche.

RAI (A Manu, pesadísimo)

Prométeme que me lo vas a dejar. Di. ¿Lo prometes? Lo prometes sí o no.

Salen los tres de allí discutiendo. Cuando se han ido, una gran ambulancia blanca aparece por debajo del puente, alejándose hacia la gran ciudad.

15 METRO. VAGÓN INT/NOCHE

Los tres amigos, reflejados en la ventana de un vagón de metro que la oscuridad del túnel, al otro lado, convierte en espejo. Los cables, las conducciones del túnel, recorren sus caras. Sólo se escucha, ensordecedor el traqueteo monótono y obsesivo del tren.

16 METRO. VAGÓN. INT/NOCHE

A través de una pequeña ventana, Rai, agarrado a la barra, ve cómo una pareja se besa en el vagón de al lado. Se vuelve a sus amigos, que están de pie junto a él, con la cara pegada a los cristales de la puerta y las manos a los lados, mirando hacia fuera, hacia el túnel.

RAI

¿Qué miráis?

JAVI

La estación fantasma. Pero no se ve.

RAI

Si no existe.

MANU

Claro que existe, gilipollas. Y además da un miedo que te cagas.

JAVI

Lo que pasa es que cambia de sitio. Cada vez aparece en un túnel distinto.

MANU

De eso nada, está siempre en el mismo.

RAI

Y tú por qué lo sabes.

MANU

Porque me lo ha dicho mi padre.

Y vuelve a pegarse al cristal.

JAVI

Podías preguntarle donde está.

RAI

¿Y es verdad que si la ves te mueres de golpe?

MANU

Eso es una chorrada. Mi padre la ha visto y no se ha muerto.

JAVI

Ya, pero se ha quedado en el paro.

MANU (Admitiéndolo)

Eso sí.

RAI

Y además no es lo mismo. Tu padre trabajaba en el metro. Me imagino que será distinto, ¿no?

JAVI

¿Era taquillero?

MANU

Conductor. (Pensativo) Y no se ha quedado en el paro, lo han jubilado.

RAI

¿No es lo mismo?

MANU (Duda)

Parecido.

JAVI

¿Y por qué lo han jubilado?

MANU

Pues no sé. Porque bebe.

RAI

¿Y por qué bebe?

JAVI

¿Porque lo han jubilado?

MANU (Harto)

¡Y yo qué coño sé!

17 DESCAMPADO DEL BARRIO/CONTENEDOR EXT/NOCHE

Javi, Manu y Rai, con más alcohol en la sangre de lo que su sentido del equilibrio puede dignamente soportar, y alguna botella de cerveza de litro a medio beber en la mano, llegan dando trompicones hasta un contenedor de basura. Dentro, un colchón viejo, un montón de revistas atadas, la caja vacía de un televisor, una cazadora de pana, un zapato, cascotes ... Javi coge un oso de peluche, destrozado.

JAVI

La gente es la hostia, lo tira todo.

RAI

Como mi madre, que ve un contenedor y se pone loca. Una vez me tiró mogollón de ropa a uno y la pillaron los gitanos del barrio. Luego iban todos vestidos como yo.

MANU

Qué mal rollo.

RAI

No, en serio, es increíble. Tú es que no lo puedes entender porque no tienes madre. Pero si tuvieras seguro que también te lo tiraba todo.

JAVI (Examinando el oso)

Déjale. No es culpa suya no tener madre.

RAI

Si yo le dejo. Sólo he dicho que no tiene. (A Manu) Y no tienes, a que no.

MANU

Bueno, vale ya, ¿no?

RAI

Qué pasa. A ver si ahora te vas a mosquear porque no tienes madre.

Javi trepa por el contenedor con el oso agarrado del cuello hasta un colchón mugriento. Se tumba encima.

JAVI (Acomodando al oso)

Aquí de puta madre.

MANU

Seguro que está lleno de meados.

RAI

Sí que te ha dado fuerte con el oso. Ni que te lo quisieras tirar.

JAVI

Qué fuerte. Las estrellas se mueven… Eso es que son fugaces, ¿no?

Manu mira hacia el cielo.

MANU

Eso es que llevas un ciego que te cagas.

JAVI (Mirándolas)

Que sí, gilipollas. Está la osa esa… (Levanta al oso hacia el cielo) Mira oso, tu madre. Está en el cielo. Se habrá muerto.

MANU

¿Nos vamos?

JAVI

Yo paso. Yo me quedo aquí. Con mi oso.

MANU

Y dale con el oso. Tíralo ya, y deja de dar el coñazo.

JAVI

No puedo. Es para mi madre. Tú es que no entiendes de eso, pero a las madres se les regalan cosas para tenerlas contentas.

MANU

Pero si está hecho una mierda.

JAVI

Es igual. Se lava. Tú no conoces a mi madre, lo lava todo. Compra la ropa y la lava antes de que nos la pongamos. Así que en cuanto llegue el oso, a la lavadora que va.

MANU

No va a caber.

JAVI

Cómo que no. Doblándolo.

MANU

No cabe.

JAVI

Que sí que cabe. Que la lavadora de mi casa es muy grande. Y si no lo lava en la bañera, joder, que parece que te molesta que le lleve un oso a mi madre.

MANU

No sé por qué me va a molestar.

JAVI

Pues no lo sé. A lo mejor porque no tienes madre.

MANU

Y dale.

Rai mientras juega con un gran alambre enrollado que hay en el suelo, pisándolo con los pies, estirándo lo. Manu rebusca en el contenedor. Coge el zapato.

MANU

¿Por qué habrá siempre un zapato en los contenedores?

JAVI

Porque no le servirá a nadie. Se tiran las cosas que ya no sirven, ¿no?

MANU

Pues hace poco apareció una tía en pelotas en un contenedor, envuelta en una manta. La encontraron unos niños.

RAT

Es verdad, ahí al lado. Yo vi las fotos y estaba buena.

MANU (Pensativo)

A lo mejor es que ya no servía.

JAVI (Malicioso)

Si es Raí el que la encuentra seguro que se la folla antes de llamar a la policía.

MANU (Divertido)

O se la lleva a su casa.

Pero Rai no les escucha. Camina sobre el alambre con los brazos extendidos, como si estuviera a treinta metros de altura, como un funambulista bebido, perdiendo y recuperando el equilibrio.

Demuestra cómo.

MANU

¿Qué haces?

RAI

Soy un equilibrista. Caminan así, poniendo un pie delante del otro, con un palo que te cagas de largo, para aguantar el equilibrio…

MANU

Sí, pero con el alambre en el aire.

RAI

Sólo puedes ir hacia delante. Ni hacia un lado ni hacia otro, porque te caes…

JAVI

No se llaman equilibristas. Se llaman funambulistas.

MANU

Esos son los que caminan dormidos.

JAVI

Que no, subnormal. Esos son los sonambulistas.

Y continúan discutiendo mientras Rai sigue a lo suyo, caminando sobre el alambre en línea recta, primero un pie, después el otro, ignorándoles. Funde a negro.

18 CASA DE JAVI. HABITACIÓN INT/DÍA

Sobre el negro, la más machacona de las salsas resuena a todo volumen. Javi despierta en su cama con una enorme resaca. Se tapa la cabeza con la almohada para no oír la música. En la cama de al lado, sentado, el abuelo vigila a través de la pequeña ventana del dormitorio, que da a un patio interior. Toma notas en una libreta que sujeta entre las manos.

JAVI

¡Susiii!

Javi se da la vuelta. Cambia de postura dos, tres veces. Nada. Se incorpora de pronto en la cama, fuera de sí.

JAVI (Gritando)

¡Susi, hostia!

Y aguarda. La música sigue sonando con la misma fuerza en la habitación de al lado. Javi aparta las sábanas enérgico y salta de la cama hecho una furia. Sale corriendo de la habitación. A partir de aquí, escuchamos a través de la pared la tremenda bronca que se organiza en la habitación de al lado.

Gritos, insultos, portazos.

El abuelo ni se inmuta. Continúa a lo suyo, mirando a través de la ventana, tomando notas en su pequeña libreta. Vigila a un hombre corpulento, de bigote, en los cincuenta y tantos, que se afeita en un pequeño cuarto de baño, justo enfrente, al otro lado del patio. Tiene el torso desnudo, y en él, una enorme quemadura mal cicatrizada que le coge la mitad de la espalda.

El hombre repara de pronto en la mirada del abuelo y cierra el ventanuco, molesto.

19 EL BARRIO EXT/DÍA

19A FACHADA PIZZERÍA

Una salida de Manu, el recorrido completo que hace para entregar un encargo, al ritmo de Mano negra. Sale del local con su bandeja térmica, se pone la gorra de repartidor, echa un vistazo hacia atrás para asegurarse de que nadie le ve, y se aleja con paso ligero hacia la esquina, que tuerce apresuradamente…

19B DIVERSAS LOCALIZACIONES

… y echa a correr a toda velocidad hacia una parada de autobús cercana. Se sube al primero que llega, prácticamente en marcha.

Manu en el autobús, con su gorrita puesta, la bandeja de pizzas en la mano, mirando por las ventanillas para no pasarse de parada. Se baja en una, consulta la dirección en un pequeño papel que guarda en el bolsillo de su vaquero y echa a correr otra vez. Atraviesa un pasadizo, tuerce una esquina, baja una cuesta… Al fin, el portal.

19C CASA DE VECINOS

Manu llega al descansillo del tercer piso con la lengua fuera. Recupera el aliento y llama a una de las puertas. Le abre una mujer de mediana edad, malhumorada.

MUJER

Ya era hora. He llamado dos veces, a ver qué pasaba.

MANU

Es que se me ha parado la moto.

Saca la pizza de la bandeja y se la entrega.

MUJER (Sopesándola)

Está fría.

MANU

¿No tiene horno?

20 SALÓN DE JUEGOS INT/DÍA (secuencia no rodada o eliminada)

Javi y Rai juegan mano a mano en un videojuego de fútbol. Tras ellos, Manu aguarda su turno. Cerca, en la zona para mayores de edad, algunas personas juegan a las tragaperras. A Rai se le va hacia allí la mirada, hacia el reclamo del dinero, de las alegres sintonías de las máquinas. En una cercana toca un premio. Una cascada de dinero golpea contra la bandeja inferior, atrayendo la atención de Rai. Javi aprovecha el descuido para meterle un gol.

JAVI

Estate atento.

Manu ocupa el lugar de Rai en la máquina y el juego vuelve a reiniciarse. Rai, mientras, se aleja de ellos, curioseando entre las máquinas. Se detiene ante un cartel que impide el paso a los menores. Al otro lado, una mujer de espaldas a ellos, juega en una de las máquinas. Raí cree reconocerla. Vuelve con sus amigos, que terminan su partida en ese momento. Hablan brevemente, sin que podamos oír lo que dicen.

Se encaminan hacia la calle, y al hacerlo, descubrimos a la madre de Rai, jugando en una de las máquinas, sujetando un vaso de plástico con monedas. 

21-30

21 CALLE DEL BARRIO/FACHADA EDIFICIO EXT/ATARDECER

Javi, Manu y Rai sentados en un portal, fascinados ante la colorida imagen de una pequeña troupe de gitanos que toca en mitad de la calle con energía, mientras una escuálida cabra trepa con dificultad hasta lo alto de una pequeña escalera de tijera. Uno de ellos se pasea con un mono en el hombro, tocando la trompeta ante un grupo de curiosos que miran divertidos la actuación. El resto, todo colorido, se afanan con el tambor y con un enorme casiotone digital que emite, a todo volumen, una base rítmica de sintetizador. En la fachada de la casa de enfrente, asomados, algunos vecinos asisten con desgana, desde sus ventanas, al improvisado concierto.

JAVI

¿Aún no se lo has contado?

MANU (Niega con la cabeza)

Es que no quiero que se entere. Tendría que pasarle las pelas, y ya se queda él con todo lo que manda mi hermano.

JAVI (A Manu)

¿Os manda mucho?

MANU

No sé, supongo. Cincuenta mil o más. Gana bastante.

RAI

Está de puta madre. El mío no nos da nada.

MANU

Además mi padre no quiere que trabaje. Prefiere que acabe el colegio, como Rafa.

JAVI

Igual luego él te puede dar curro.

RAI

Para qué, si ya tiene.

Se quedan los tres pensativos, la mirada perdida en los gitanos de la cabra.

JAVI (Pensativo, a Rai)

Podíamos copiar cintas, para venderlas.

RAI

¿Tenemos un casete doble?

MANU (A Javi)

Tu hermana tiene, ¿no?

JAVI

No nos lo deja ni de coña.

MANU

¿Y vender pelo? Hay peluquerías que lo compran.

RAI

No jodas, qué asco.

MANU

En serio. Para hacer pelucas, o muñecas.

JAVI

Muñecas hinchables, ¿te imaginas?

MANU

Rai es el que lo tiene más largo.

RAI

Paso de que le pongan mi pelo a una muñeca hinchable.

MANU (Sobándoselo)

¿Por qué no? A mí me gusta.

RAI (Revolviéndose )

Suelta, maricón.

Termina la actuación. y los gitanos saludan al público.

RAI

Ahora viene lo mejor.

Uno de ellos acerca una gorra a los transeúntes, la tiende también hacia la fachada de la casa, desde donde empiezan a lanzarles algunas monedas. Rai asiste encantado a este espectáculo.

RAI

¿Nunca habéis soñado que llovía dinero?

MANU

Yo sí. Muchas veces.

RAI

Y yo. Sobre todo de pequeño. Y que de los grifos salía Coca-Cola.

MANU

Y yo que una noche me quedaba encerrado en el Corte Inglés, en la planta de juguetes, ¿vosotros no?

Javi les escucha pensativo. Raí se vuelve hacia él.

RAI

¿Tú qué soñabas?

Javi se encoge de hombros, desvalido.

JAVI

No sé. (Les mira) Es que no me acuerdo.

22 TELEEMPLEO

La cortinilla del programa de empleo da paso al característico fondo abstracto, de colores, sobre el que aparecen desorientados, en croma, los tres amigos, con las manos en los bolsillos, balanceándose nerviosos de un lado a otro. Raí y Manu están juntos, Javi ligeramente adelantado. Es él quien habla, utilizando la fórmula habitual…

JAVI

Hola, somos Javi, Manu y Rai y bueno… nos dedicamos a… sabemos…

Se vuelve hacia sus compañeros, en busca de ayuda. Allí nadie dice nada. Javi lo intenta de nuevo.

JAVI

También podemos… pues… no sé…

No le sale nada. Detrás, Javi y Manu miran hacia el suelo, avergonzados. Javi saca fuerzas de flaqueza y resuelve con decisión.

JAVI

Bueno. Si estás interesado en nuestros… servicios, llama al número que aparece en pantalla.

Efectivamente, aparece sobre impreso un número de teléfono. Sonríen los tres, satisfechos.

23 CASA DE JAVI. SALA INT/DÍA

Javi, su padre, Susi y el abuelo Antonio están sentados a la mesa. Carmen termina de servir puré de patata en los platos. Preside la comida el telediario de las tres de la tarde. En él, las vacaciones de verano siguen siendo la principal noticia. Unas imágenes de la playa de Benidorm ilustran el reportaje, con sus turistas, sus paseantes, sus chicas…

LOCUTOR (Off)

Benidorm, una de las ciudades que registra una de las mayores concentraciones de plazas hoteleras de toda la costa levantina, recibe cada semana la visita de cuatrocientos mil turistas, cifra récord en los últimos años.

Entra una entrevista con un camarero en una terraza, bandeja en mano, que explica lo de siempre: cómo la mayoría son ingleses, holandeses y alemanes, que vienen buscando sol, si gastan o no mucho dinero… Javi vigila a su padre, que mira las imágenes anhelante, como tratando de reconocer a alguien en la terraza. O al menos eso imagina él.

CARMEN (A Ricardo)

¿Más?

RICARDO (Pendiente del televisor)

Está bien.

CARMEN (Sentándose)

¿Hoy no sacas la furgoneta?

RICARDO

No, hoy no.

Termina en el televisor la noticia sobre Benidorm. Javi se sirve agua.

CARMEN (Matizando)

Hoy tampoco.

RICARDO

Bueno, pues hoy tampoco.

CARMEN

La última vez cuando fue. La semana pasada, ¿no?

RICARDO

Carmen, coño. Hace calor, es verano… la gente en verano no se muda, qué culpa tengo yo. Están todos de vacaciones.

CARMEN

Todos menos nosotros.

RICARDO

Nosotros no tenemos dinero. Y además en verano se está mejor en Madrid.

CARMEN

No lo sé, no puedo comparar. Llevamos diez años sin salir.

RICARDO

Qué quieres, ¿discutir delante de los niños?

SUSANA

No os cortéis. Nosotros también discutimos delante vuestro y no pasa nada.

RICARDO (A Javi)

Y tú a ver cuándo te animas y te sacas el carné.

Así puedes coger también la furgoneta.

JAVI

Cuando me lo pagues.

CARMEN

Déjale que termine los estudios, que es lo que tiene que hacer ahora. (Coge la fuente) A ver, quién quiere más. Papá.

RICARDO

Tu padre seguro. Siempre repite.

Efectivamente, sirve más puré al abuelo, que le tiende el plato.

CARMEN

Porque le gustan las cosas que preparo.

RICARDO

Bueno. Cuando vamos a comer fuera también repite.

CARMEN (De mala hostia)

Fuera dónde. ¿Al balcón? Por que lo dices como si fuéramos a restaurantes de lujo.

Ricardo la ignora. M ira al abuelo que come en silencio, la vista fija en el plato.

RICARDO

Qué tal el puré, abuelo. Rico, ¿verdad? (A Carmen) Se podía ir unos días con tu hermano, así cambiaba de aires.

CARMEN

Mi hermano, pobre. Si casi no sabe cuidarse él, cómo va a cuidar de papá.

RICARDO

Pues que se venga también. Seguro que tiene buen saque. (Mira al abuelo) Como tu padre.

CARMEN (Enfadándose)

¿Quieres dejar a mi padre tranquilo?

Ricardo

Si yo le dejo. Lo único que digo es que no le vendría mal cambiar de ambiente. El chico necesita un poco de intimidad.

JAVI

A mí me da igual.

RICARDO

Tú te callas. Si estuvieras solo igual estudiabas más. Aún no te he visto abrir un libro en lo que va de verano.

JAVI

Para eso tendría que bajarme al bar a estudiar.

Su padre deja la cuchara en el plato y le mira. Eso le ha molestado.

Javi guarda silencio.

RICARDO

Qué quieres, ¿que te dé un guantazo?

RICARDO (A Carmen)

El gilipollas éste. Quién se ha creído que es. (Muy violento) Yo a tu edad ya tenía callos en las manos.

Pero de descargar camiones, no de hacerme pajas, como tú.

CARMEN (Tensa)

Ricardo.

RICARDO (Muy violento)

¡Ni Ricardo ni hostias! La culpa es tuya, que te pasas el día llorando y ahora mira. (A Javi) ¡Qué pasa! ¿Que me tienes que dar tú a mi permiso para ir al bar, gilipollas?

Javi se levanta y se va de la mesa. El abuelo mira a Ricardo.

RICARDO

¿Y usted cómo va? ¿Quiere un poquito más?

El abuelo devuelve la vista al plato. Ricardo coge la fuente y le sirve más, exageradamente, llenándole el plato de puré, desbordándolo.

RICARDO

No se corte, coma. No vaya a quedarse con hambre, que aún tiene que crecer. Y se lleva un poco a la habitación para luego.

Deja la fuente sobre la mesa con un golpe seco. El locutor en el telediario, da paso a otra noticia.

25 PLAZA DE TIERRA EXT/DÍA

Los mismos chavales de antes juegan al fútbol sin orden de ningún tipo, gritando, corriendo todos detrás del balón, levantando una gran polvareda.

Manu está sentado de nuevo en la plaza, con un cómic en la mano, vigilante, pero esta vez sólo a unos metros del banco donde la atractiva dominicana charla con sus compañeras.

26 DESCANSILLO CASA DE JAVI INT/DÍA

Rai abre la puerta del ascensor en el descansillo de Javi y se encuentra de cara con el vecino, el tipo de bigote al que espiaba el abuelo a través del patio interior, que le intercepta agresivo, policial.

VECINO

Dónde vas tú.

Antes de que Rai pueda contestar; se escucha la voz de Javi, que espera a Rai en la puerta de su casa.

JAVI

A verme a mí, qué pasa.

El vecino mira a Rai con desagrado antes de entrar en el ascensor sin decir palabra.

RAI

¿Y éste?

27 COMPLEJO CASA DE JAVI INT/DÍA

Rai entra en la casa, detrás de Javi, camino los dos de la habitación.

JAVI

Es que es madero, por eso tiene esa mala hostia. Quiere saber siempre quién es todo el mundo.

RAI

Qué mal rollo.

JAVI

Es un paranoico. Está convencido de que lo quieren matar, mira siempre debajo del coche antes de cogerlo…

Se cruzan en el pasillo con Susi, que sale de casa vestida como para ir de fiesta. De fiesta tropical, claro.

SUSANA (A Rai)

Chao.

RAI

Chao.

Rai no puede evitar mirarla bien, de arriba a abajo. Javi se da cuenta, pero hace como si no.

JAVI

Una vez sacó la pistola en una junta de vecinos.

RAI

Venga ya.

JAVI

Te lo juro. Porque querían cambiar las bajantes y el tío decía que no, que las bajantes se quedaban como están. Y ahí siguen, claro.

RAI

Nos ha jodido.

JAVI

El abuelo lo tiene vigilado. Se sabe todos sus horarios, y es que le pone enfermo…

Entran los dos en la habitación, donde está el abuelo, echando la siesta en su cama.

JAVI

¿Verdad que sí, abuelo?

El abuelo no responde, se gira en la cama. Rai se sienta en la de Javi, y éste empuja a su abuelo con el culo, para que le haga un sitio. Pone música.

RAI (Por el abuelo)

Igual estaba echando la siesta.

JAVI

Le da igual. Como está sordo…

Rai se queda mirando al abuelo.

RAI

Es de puta madre tu abuelo. ¿Tampoco habla?

JAVI (Duda)

No, no sé. Como no oye… se ve que va junto.

RAI

Claro.

28 CEMENTERIO EXT/ATARDECER

Javi y Rai caminan entre lápidas por la enorme y desierta explanada de un gran cementerio, cogiendo de las tumbas las flores que aún están frescas. Rai sujeta una bolsa de deportes donde las van metiendo. Manu camina ligeramente retrasado, sin colaborar demasiado.

RAI

Y tú qué. ¿Mirando?

MANU

Yo paso. Me da mal rollo quitarle cosas a los muertos.

RAI

Claro. Como tu madre está muerta…

MANU

Que no es por eso, gilipollas.

RAI

Entonces por qué es.

MANU

Porque trae mala suerte.

JAVI

No se van a entera r. Y nos hacen más falta a nosotros.

RAI (Alejándose)

Además tú tranquilo. Que a tu madre no se las vamos a quitar.

Rai se aleja ligeramente, cogiendo f lores. Javi se acerca a Manu.

JAVI

¿Sabes dónde está enterrada?

MANU

Ni idea. A lo mejor no está enterrada, a lo mejor la incineraron.

JAVI

¿Tu padre no te ha dicho nada?

Manu niega con la cabeza. Lo piensa. Decide restar le importancia.

MANU

Mejor. Prefiero que no esté en ningún sitio. Así no tengo que ir a verla.

Javi no sabe qué decir. Por suerte les interrumpe Rai, llamándoles a gritos, a cierta distancia.

RAI

¡Eh! ¡Mirar!

Se vuelven hacia él y lo descubren subido a una tumba, con una corona mortuoria colgada del cuello, bailando como una "waikiki".

RAI

¿Qué tal me queda?

MANU

Este tío es gilipollas.

JAVI (Divertido)

¡Estás muy guapa!

MANU

Quítate eso, anda.

RAI (Acercándose)

¿Por qué? ¿No mola?

JAVI

Había una película de zombis que era de puta madre. Una que iba una tía con su novio a un cementerio y empiezan a salir todos los muertos de las tumbas…

RAI (Muy excitado)

¡Hostia sí, que van todos hechos polvo, con la mandíbula salida, y chorreando sangre!

MANU

Eso es una gilipollez. Los muertos no chorrean sangre.

RAI

Y tú qué sabes.

MANU

Si están muertos es porque no tienen sangre.

RAI

Pero los zombis es distinto. Igual les vuelve a salir luego.

JAVI

Imagínate que pasa ahora. Que se empiezan a abrir todas las tumbas y a salir muertos. (Mira a su alrededor) No llegamos ni a la salida, vamos.

MANU

Qué mal rollo. Cállate, anda.

RAI

¿Por qué? A lo mejor te encuentras a tu madre y todo.

MANU (Harto)

O a lo mejor te pego una hostia y todo.

Rai se agacha sobre una tumba y coge otras dos flores, que mete en la bolsa de deporte. Lee la lápida.

RAI

Mira. La del francés por ocho mil.

Javi se acerca con un par de flores. Las mete en la bolsa. M ira la lápida. En ella puede leerse el nombre de una chica, Tania, y unas fechas.

MANU (Acercándose también)

Cómo te pasas.

RAI (Calculando)

Ahora tendría… veintidós años.

La miran los tres en silencio.

RAI

¿La abrimos a ver si está buena? Seguro que está en pelotas.

MANU (Abandonando)

Joder.

RAI

A los muertos se les entierra en pelotas, ¿no?

JAVI

Yo paso de que me entierren en pelotas.

RAI

¿Por qué no?, más cómodo. O en albornoz.

JAVI

Cómo te van a enterrar en albornoz. Imagínate que resucitas, qué mal rollo.

RAI

Si resucitas te da igual ir en albornoz que en pelotas que vestido de tía.

JAVI

A mí no. A mí que me entierren en chándal. Por si acaso.

RAI

Pues yo pienso resucitar cuando me muera. Ya resucité una vez de pequeño.

JAVI

¿En serio?

RAI

Te lo juro. Nací muerto. Y ya me iban a tirar a la basura, y empecé a llorar y me sacaron. Pero por poco me tiran.

JAVI

Joder…

RAI

Por eso. A mí que me entierren en albornoz. ¿Tú te ocupas?

JAVi

Venga. Y a mÍ en chándal, ¿vale?

RAI

Vale.

Se quedan los dos en silencio, pensativos.

RAI

¿Qué marca?

JAVI

Nike.

RAI

Vale.

Manu se acerca a ellos.

MANU

Bueno qué. ¿Nos vamos? O queréis saquear un par de tumbas.

Entonces Rai seña la la lápida, payaseando.

RAI

Hostiá. Se ha movido.

MANU (Incómodo)

Seguro.

RAI

Que te lo juro que se ha movido.

MANU

Venga, coño. Que se va a hacer de noche.

JAVI

Como los zombis. Salían cuando empezaba a hacerse de noche.

RAI

¿Qué hora es? Ya deben estar a punto.

MANU

Yo me abro.

Y echa a andar hacia la salida.

RAI

¡Espera, que nosotros también! (A Rai) Se lo ha creído, el gilipollas.

JAVI

¡Que era broma!

29 METRO. VAGÓN INT/NOCHE

Los tres amigos, reflejados en la ventana de un vagón de metro, la bolsa de deportes en el regazo de Rai. Los cables, las conducciones del túnel, recorren sus caras. Sólo se escucha, ensordecedor; el traqueteo monótono y obsesivo del tren.

30 BAR DE COPAS INT/NOCHE

Los tres amigos, cada uno con un ramillete de f lores en la mano, van de mesa en mesa, de pareja en pareja, tratando de vender alguna sin demasiado éxito. Cuando salen del local, Raí, que va el último, se acerca a una chica que está sola, apoyada en la barra y le tiende una flor.

RAI

Toma. Para ti.

La chica niega con la cabeza, sonríe amablemente.

CHICA

Muchas gracias. No tengo dinero.

RAI

Es igual. Es un regalo.

CHICA

Que no, de verdad.

Entonces Rai le tiende todo el ramo.

RAI

Para ti entero.

CHICA (Riendo)

Que no, en serio.

RAI

Que sí, tía. Que te lo regalo yo, cógelo.

CHICA

Si es que no lo quiero.

RAI

Que están frescas. Las acabamos de pillar del cementerio.

Sobre la barra hay dos copas. Se acerca a ellos un chico algo mayor, procedente del servicio, el novio de la chica.

NOVIO

¿Qué pasa?

CHICA

Nada.

RAI (Borde)

Que le estoy regalando un ramo de flores.

CHICA

Pero ya le he dicho que no lo quiero.

NOVIO (Algo borde)

Pues ya la has oído. Puerta.

Se asoma Javi, procedente de la calle.

JAVI

RaI. Venga.

RAI

Ya voy. (A la chica) Tú coge el ramo, que te lo estoy regalando.

NOVIO

Oye tío…

RAI (interrumpiéndole)

Ni tío ni hostias. Le estoy regalando el ramo, tú te callas.

NOVIO

Te callas tú, subnormal, que todavía te llevas dos hostias.

JAV I (Desde la puerta)

iRai!

RAI (A la chica, violento)

¡Que lo cojas, coño!

NOVIO (Agarrándole de la camiseta)

¡A que te comes el ramo!

RAI

¡Que no me toques!

Rai se revuelve, pero el chico le tiene bien agarrado. Alrededor todo el mundo empieza a estar pendiente de la pelea. Manu, harto de los arranques de Rai, sale del bar. Javi decide intervenir.

CHICA

Pasa de él, que es un gilipollas.

RAI

¡Qué no me toques que te mato!

A partir de aquí, lo habitual. Forcejean, y Rai tiene todas las de perder. Le estampa el ramo en la cara, un par de golpes mal dados. Javi se mete en medio y sólo consigue un agarrón que le rompe la camiseta. La chica grita, vuelan un par de copas, el ramo sale por los aires… El resultado es más un cúmulo de empujones, de zarandeos y agarrones que una auténtica pelea.

 

31-40

31 CALLE/FACHADA BAR DE COPAS EXT/NOCHE

Javi y Rai salen trompicados del bar, las flores en la mano, hechas una mierda, abolladas. Allí les espera Manu, apoyado en un coche, aburrido.

MANU

¿Ya?

RAI

Qué hijo de puta. Me tenía enganchado que te cagas.

JAVI

Pero al final se ha hecho daño en la muñeca.

RAI

Sí. De retorcerme el brazo, no te jode.

Rai se reajusta la ropa y tira el ramo al suelo.

RAI

A tomar por el culo.

MANU

Dónde vamos.

Echan a andar los tres calle abajo.

RAI

La tenía en el bote. Si no llega a venir el gilipollas ese me la ligo seguro.

JAVI (Irónico)

Seguro.

RAI

Que sí, chaval. Tú porque no estabas al principio. Se notaba un huevo.

Se alejan calle abajo.

32 ESCAPARATE TIENDA DE TROFEOS EXT/NOCHE

Los tres amigos, se acercan al escaparate de una tienda de trofeos, copas, medallas, bandejas conmemorativas. Los hay de todas las formas y tamaños, de mus, de caza, de fútbol, de tenis, dorados, plateados, generalmente con pies de mármol…

MANU

Qué guapo…

JAVI

Para mí el de las asas.

MANU

Yo me pido el de detrás. El de oro. Y para Rai el de la tía con la raqueta, por maricón.

RAI

¿No hay ninguno al más gilipollas?

MANU (Revolviéndose)

No, pero mira. Ése del bate se lo podemos regalar a tu madre, a ver qué tal.

RAI

Vale, porque a la tuya, chunga.

Javi, a lo suyo, señala un trofeo que representa a un futbolista, en carrera con el balón.

JAVI

Mira. Toni.

RAI (Acercándose)

Es Aguilera.

JAVI

Qué no, que es Toni. Por el pelo.

RAI

Ni de coña. Toni es zurdo.

JAVI

Y qué. Pero también le puede dar con la derecha, ¿no?

RAI

Sí, pero muy mal.

JAVI

Le da de puta madre con las dos.

Mientras hablan se van acercando hacia la puerta de la tienda, que está en un pequeño entrante. Y en eso están, eligiendo trofeos, inventándoselos, otorgándose los entre ellos, cuando Javi pisa sin querer unos cartones que hay en el suelo. Hay algo entre ellos que le hace perder el equilibrio. Medio dormido, medio muerto, hay un yonki, un vagabundo que ni siquiera reacciona.

MANU (Sobresaltado)

Hostiá, qué susto. No se le veía.

Se quedan mirándole un instante.

RAI

Igual ha venido a por un trofeo.

JAVI

Sí. A por la chuta de oro, no te jode.

MANU

No seáis cabrones.

RAI (Divertido)

O a por la cucharita de plata. Al yonki del año.

JAVI

Qué dices. Hay uno en mi calle que mola mucho más que este.

MANU (Devolviendo la atención al escaparate)

Mira. Yo me pido ese de equitación.

JAVI (Pegándose al cristal)

Cuál de equitación.

MANU

El del caballo.

JAVI

Ese es de ajedrez, gilipollas. ¿No ves el peón al lado?

RAI

Eso es un obstáculo.

JAVI

Eso es un peón, qué te juegas.

Funde a negro.

33 CASA DE RAI. HABITACIÓN INT/DÍA

Rai duerme en su cama la resaca de la noche anterior. Entra su madre como un ciclón, recogiendo la ropa del suelo, abriendo las ventanas del pequeño dormitorio…

ANA

No sé ni cómo puedes dormir con este olor.

Se acerca a Rai, le zarandea en la cama.

ANA

Arriba. Que son las doce.

Y le deja encima una carta que ha llegado para él. Es una carta de Barcelona, con el anagrama de la empresa de yogures en el sobre. Rai, somnoliento, se incorpora en la cama. Coge la carta y la mira,

desorientado.

34 CALLE/FACHADA CASA DE RAI EXT/DÍA

Asomados a la ventana, Rai, su padre y su madre, observan cómo abajo, en la calle, un gran camión se detiene ante su portal. Rai sale corriendo escaleras abajo.

Dos operarios descargan una enorme moto de agua de la caja del camión, tan colorida y reluciente como inútil en el barrio. Alrededor, un buen número de gente, curiosos, jubilados, chiquillos, asisten expectantes al suceso. Los operarios dejan la moto en el suelo, ante el portal, en el que aparece corriendo, sudoroso, Rai. Un comercial revisa unos albaranes.

COMERCIAL

¿Raimundo Martín?

RAI

Soy yo.

COMERCIAL

Enhorabuena, chaval. (Le estrecha la mano) Esto es tuyo. Monocasco, setecientos centímetros cúbicos, dos cilindros… Tiene encendido electrónico. (Mira al chico) ¿Te gusta?

RAI (Desconcertado)

Mucho.

COMERCIAL

Pues firma aquí. (Rai lo hace) ¿Dónde te la dejamos?

Rai, confuso, no sabe muy bien qué contestar. Por un momento tiene la sensación de que hay un cierto cachondeo entre el vecindario.

35 CASA DE RAI. HABITACIÓN. INT/DÍA

Los tres amigos, sentados en la cama de Rai, miran la flamante moto de agua, que apenas cabe en la pequeña habitación.

MANU

Es preciosa.

JAVI

Sí. Tiene unos colores de la hostia.

Rai la mira en silencio, poco convencido.

MANU

Con ella en la playa se debe ligar mogollón.

RAI (Pensativo)

Es verdad.

Se hace otro breve silencio entre ellos. Pero Javi no se puede contener un segundo más.

JAVI

Y si tuviera ruedas ya sería la hostia…

MANU (Divertido)

Es verdad. Yo te la pedía prestada. Para repartir pizzas.

RAI (Desolado)

Me podía haber tocado el viaje.

JAVI (Consolándole)

Que es broma, joder. Que así sin ruedas también mola.

MANU

Nos la podíamos llevar a la piscina. Igual te dejan meterla.

RAI

Si no dejan ni meter colchonetas. (Tocándola) Encima mi madre está harta de ella. La quiere tirar a un contenedor.

MANU

No jodas.

RAI

Te lo juro. Menos mal que pesa un huevo.

Rai se levanta y se sienta en la moto.

RAI

Podíamos hacer una fiesta. Tropical. Con bebidas, y música, y invitamos a unas tías buenas.

MANU

¿Y de dónde las sacamos?

Se quedan los tres pensativos.

RAI (A Manu)

Tú podías decírselo a la tía esa. A la del parque.

MANU (Sorprendido)

Qué tía.

RAI

La que cuida niños, esa que está tan buena… ¡La chacha, coño!

MANU (Saltando)

Eh, que no es ninguna chacha.

RAI

Pues lo que sea. Que se venga. Y que se traiga a sus amigas.

JAVI

Y quién se lo dice.

RAI

Manu, que la conoce más. Y tú podías invitar a tu hermana.

JAVI

Sí. Y a mi madre, no te jode.

RAI

Qué más te da. Tendrá amigas, ¿no?

JAVI (Enfadado)

Creía que estábamos buscando tías buenas, no hermanas.

RAI

Tu hermana está buena de la hostia.

JAVI (Sorprendidísimo)

¿Mi hermana?

RA!

Tiene un culo que te cagas. (A Manu) A que sí.

Manu asiente, convencido. Javi les mira incrédulo.

JAVI

¿Un culo que te cagas? ¡Pero… si es mi hermana!

36 CASA DE JAVI. PASILLO INT/ATARDECER

Javi sale del cuarto de baño envuelto en una toalla. Camina hacia su dormitorio, y al pasar ante la puerta entreabierta de la habitación de su hermana, no puede evitar detenerse sigilosamente y mirar a la chica, que de espaldas a él, en ropa interior saca unas mallas de un cajón.

Entonces la chica se vuelve y descubre a su hermano mirándole el culo.

SUSANA

¡Qué miras, gilipollas!

Javi es incapaz de reaccionar. Susi le da un portazo en las narices.

37 ESCAPARATE AGENCIA DE VIAJES EXT/NOCHE

Javi pasa ante la agencia de vi ajes. Hay un coche de policía detenido justo en la puerta, un par de agentes hablando con los vecinos, haciendo el atestado. E 1 cristal está roto, y el escaparate aparece semivacío. Javi aprieta el paso, alejándose de allí.

Se teme lo peor, y acierta.

38 REFUGIO EXT/NOCHE

Junto a la M-40, el refugio habitual de los chicos presenta esta noche un aspecto mucho más caribeño. Tras los asientos, enmarcándolos, están las falsas palmeras, los falsos tucanes, el falso oleaje…
También la mulata de cartón de tamaño natural, con sus collares alrededor del cuello. Colgando de los pilares que sujetan la gran estructura de acero, está el sonriente sol de polispán, los tucanes de colores. En un viejo radiocasete suena una alegre música de salsa.
Hay también algunas luces de colores, en realidad bombillas envueltas en papel charol, y combinados preparados sobre la improvisada mesa, a buen seguro calimocho, aunque lo adornen rodajas de limón y ramitas de arbusto… ¡ El trópico bajo la M-40! Rai mezcla Coca-Cola y Don Simón en un vaso de plástico. Javi y Manu están tirado s en los asientos.

RAI

No me jodas, lo tenía a huevo. Si la para es gol seguro.

JAVI

De eso nada, y la salida de Malina qué.

RAI

La salida de Malina nada. Si la llega a dar bien ni se entera. Pero eso es porque le viene a la derecha. Se la quiere cambiar y claro. Si hubiera sido zurdo, el gilipollas.

JAVI

Le viene a la izquierda. Lo que pasa es que le da un bote malo.

RAI

Que se ve en la cámara lenta, tío. Le viene a la izquierda. Intenta cambiarla así…

Hace un movimiento de cintura, representando la jugada. El calimocho desborda el vaso, a punto está de mojar a Javi, que se aparta instintivamente.

JAVI

Cuidado, coño.

MANU

Lo de ser zurdo depende de los genes, ¿no?

RAI

Ni idea.

MANU

Porque eso seguro que se puede controlar. Y se podían hacer aposta los futbolistas, para que le pudieran dar con las dos piernas.

JAVI

Ambidiestros.

MANU

Ambidiestros. ¿Te imaginas?

RAI

¿Y si luego no quieres ser futbolista?¿ Y si luego te da por ser camarero, u otra cosa?

MANU

Bueno. Pues tampoco te viene mal. Ser ambidiestro debe de ser una ventaja, ¿no? A mí no me importaría ser ambidiestro.

JAVI

El Rey es ambidiestro.

MANU

¿Lo ves? Y seguro que tiene que ver.

RAI

Que ver con qué.

MANU

Con todo. Para empezar el Rey no habría fallado el gol. A que no. No habría tenido que cambiársela de pierna.

RAI

Eso sí.

JAVI

Aparte Malina se lo habría dejado, ¿no? ¿Si a ti te tira un gol el Rey no te lo dejas?

RAI

Pues no tengo ni idea.

MANU

Yo sí. Y tú también. Y cualquiera. Nos ha jodido.

Rai se acerca a la mulata de cartón y la coge por la cintura.

JAVI

¿Qué hora será?

MANU

Ni idea. Tarde.

RAI (A Javi)

¿Seguro que se lo has dicho?

JAVI

Que sí, coño.

RAI

Y qué ha dicho ella.

MANU

Ha dicho "sí va Rai, yo no voy".

RAI

Eres un cabrón. (A Javi) No ha dicho eso, a que no.

JAVI (Aburrido)

Que igual se pasaba. Pero te va a dar igual.

Rai baila torpemente con la mulata de cartón.

RAI

Sí eres ambidiestro te la puedes cascar con las dos manos.

MANU (Levantándose)

¿Nos vamos?

JAVI

¿A dónde?

MANU

No sé. Esto es un cañazo. (A Rai, por la mulata) Déjamela.

RAI

Paso. Está conmigo.

MANU

Venga, tío. Que es mi cumpleaños.

RAI

Una polla. Hasta el veinte nada.

JAVI (A Manu)

¿Va a venir tu hermano?

MANU

No sé. Supongo. (A Rai) Trae.

RAI

Que no quiero. La he cogido yo, es mía.

Se da la vuelta, negándosela todo el rato. Manu va tras él mientras habla, intentando cogerla.

JAVI

El año pasado tampoco vino, ¿no?

RAI

Menuda mierda de hermano.

MANU

Pues anda que el tuyo.

RAI

Qué. Mi hermano es de puta madre. Por lo menos tiene pipa, y el tuyo no. Y una novia que está que te cagas de buena.

MANU

Pero el mío gana más.

RAI

Pero no viene a verte ni por tu cumpleaños.

JAVI

¿Cuánto hace que no le ves?

MANU

Y yo qué sé.

RAI

Un huevo. Cuatro años por lo menos.

MANU (Harto)

Que traigas, coño.

Y le pega un tirón a la muñeca, rompiéndola. Rai le mira, indignado.

RAI

¿Pero tú eres gilipollas?

MANU

Ha sido sin querer.

RAI

A que te pego una hostia sin querer.

JAVI (Conciliador)

Venga, Rai, coño.

RAI (A Javi, indignado)

¡La ha roto!

JAVI

Y qué. Era de cartón.

RAI

Bueno, ya de cartón, pero era una tía, ¿sí o no? (Mira a Manu) Para una que tenemos y el gilipollas este le arranca la cabeza.

MANU

Qué más te da. Si así también está buena.

JAVI

Igual se puede pegar. (Levantándose) Vamos a ver a tu hermano y que nos enseñe la pipa. Y le pegas un tiro a este si quieres.

MANU

Además hoy es sábado. Seguro que va a verle su novia.

Rai les mira, no muy convencido.

RAI

¿Y si se pasa tu hermana?

J AV I (Alejándose)

Que no se pasa, tú tranquilo.

RAI

¿Lo ves? Eres un cabrón, no le has dicho nada.

JAVI

Que sí, coño, pero que no va a venir. Si la conoceré yo.

RAI

Pero si se lo llegas a decir igual venía. ¿Le has dicho que iba a estar yo?

Tira la mulata al suelo y echa a andar tras ellos con desgana.

39 METRO. VAGÓN. INT/NOCHE

Javi, Manu y Rai, reflejados en la ventana de un vagón de metro. Los cables, las conducciones del túnel, recorren sus caras. Sólo se escucha, ensordecedor, el traqueteo del tren.

40 ZONA AZCA EXT/NOCHE

Los tres amigos, ya bien entrada la noche, caminan por el Madrid de los negocios, de los grandes edificios acristalados como si estuvieran caminando por la superficie de Marte.

41-50

41 EDIFICIO DE OFICINAS INT/NOCHE

Carlos, el hermano de Rai, delgado, los treinta aún sin cumplir; la piel marcada por la adolescencia, es vigilante nocturno en una gran torre de oficinas. En su garita acristalada y con cinco o seis monitores de vigilancia por circuito cerrado de televisión, enseña a los chicos a montar y desmontar su pistola. Javi, Manu y Rai atienden a sus explicaciones fascinados.

CARLOS

Giras el tambor… y metes las balas. Lo cierras. (Lo hace) Dejas el percutor como estaba… (Lo hace) Y listo. Asegúrate de que esté puesto el seguro.

RAI (Pidiéndosela)

A ver.

Su hermano se la pasa. Rai la coge con las dos manos, con cuidado.

CARLOS

Y cuanto más rápido sepas hacer todo eso, mejor. Por si acaso.

MANU

¿Cuánto tardas tú?

CARLOS

Depende. Ocho o nueve segundos. Y si entrenas, menos. Yo en el examen lo hice en seis.

JAVI

Qué pasada.

Rai, mientras, empuña la pisto la, por probar, y apunta al aire.

MANU

¿Y alguna vez le has disparado a alguien con ella?

CARLOS

Una vez.

JAVI

¿Y le diste?

CARLOS (Se toca la pierna)

En la pierna, para que no corriera. Pero si quiero lo mato.

Rai hace una prueba. A media voz, casi un murmullo.

RAI

Las pelas.

JAVI

¿Y dónde fue? ¿Aquí?

CARLOS (Se hace el interesante)

No se puede decir.

Raí, a lo suyo, lo vuelve a intentar.

RAI

Que he dicho las pelas, hostia.

Su hermano le coge la pistola con la mano.

CARLOS

Trae anda.

RAI

Es de puta madre. No pesa nada.

CARLOS

Un kilo y poco. Hay que tener un pulso que te cagas.

Entonces suena el telefonillo de fuera. Carlos descuelga.

CARLOS

¿Sí?.

Manu cruza una mirada fugaz con Rai. Javi, mientras, juega distraído con el mando que alterna la señal de los monitores de vídeo. A cada presión cambia la imagen, mostrando distintos planos del edificio vacío. Ascensores, escalera, pasillos, recepción, sala de espera…

CARLOS

Bajo a abrirte.

Cuelga y mete la pistola en un cajón metálico. Saca un enorme juego de llaves.

CARLOS

Ahora vuelvo, no toquéis nada.

Antes de irse toca el mando con el que jugaba Javi, cambiando otra vez la imagen de los monitores, dejándolos como se supone que deberían estar. Los tres amigos se quedan en silencio, unos instantes. Ven a Carlos alejarse por un pasillo, en uno de los monitores.
Entonces Rai abre el cajón y coge la pistola.

RAI

Qué guapa.

La desmonta como le ha visto hacer a su hermano, abriendo el tambor, sacando las balas.

RAI

¿Jugamos a la ruleta rusa?

JAVI

Ya debe de haber llegado

Entonces toca de nuevo el mando, cambiando la imagen en los monitores. Recupera en uno de ellos el plano de la gran recepción, que Carlos había quitado antes de salir. En ella, el hermano de Rai recibe a su novia, una guapa chica rubia, la besa y se sientan en un gran sofá.

MANU

Está buena que te cagas.

JAVI

¿Cómo se llama?

RAI

Ni idea. Leticia, creo.

Los dos chicos se pegan al monitor, expectantes. Raí mientras, ajeno a ellos, sigue jugando con la pistola, apuntando a diversos objetos.

RAI

Juegan con moros. Salió uno en la tele, el martes, un marroquí. Contándolo con la cara tapada. Los pillan de la calle, sin papeles, y les pagan de la hostia. Se los llevan a un hotel, a jugar con otros, y los que les llevan hacen apuestas de a ver quién se mata antes, con mogollón de dinero…

A través del circuito de televisión, vemos cómo Carlos empieza a comerse un sandwich que le ha traído la chica. Y vemos también cómo lo deja a medias, cómo empieza a besarla, a tumbarla en el sofá, a soltarse el cinturón…

MANU (A Rai)

Ya empieza.

RAI

Paso. Ya le vi el otro día. Además a mí esta no me gusta.

Apunta ahora a la cabeza de sus amigos. En el monitor, Carlos desnuda a Leticia como puede, tirando del vaquero hacia abajo, manoseándole el pecho con la mano que le queda libre.

RAI

Decía que lo peor es cuando se van disparando y no pasa nada, porque cada vez tienes más posibilidades de que te toque. Y que si sólo queda un tiro y aún no ha salido la bala, te lo tienes que pegar igual… Se te acelera tanto el pulso que puedes llegar a sudar sangre. Él había visto a tíos sudar sangre.

Con la ropa a medio quitar, apresuradamente, Carlos se folla a su novia para regocijo de los chicos, que le admiran aún más por esto que por lo de la pistola.

MANU (Con admiración)

Qué hijo de puta, tu hermano. Qué suerte tiene.

Javi se empieza a soltar el pantalón. Manu le mira, sorprendido.

MANU

¿Qué haces?

JAVI (Sin mirarle)

Tú qué crees.

Empieza a masturbarse sin quitarle ojo al monitor. Manu no da crédito.

MANU

Eres un cerdo, tío.

Se vuelve al monitor. En él continúa el polvo rápido, robado, que el vigilante le echa a su novia. Rai mira pensativo la pisto la, entre sus manos, haciendo girar el tambor.

RAI

Yo podría ganarme así la vida. Porque para eso hay que tener suerte, y yo tengo una suerte de la hostia. Seguro que ganaba todas las partidas y salía en la tele, como el moro. Pero yo cuando salga no me pienso tapar la cara…

Manu se excita, termina por soltarse el pantalón él también. Tras ellos, Rai se apunta con la pistola en la cabeza.

RAI

Eh.

JAVI (Sin volverse)

Espera, coño.

RAI (Insiste)

Mirad.

Cuando los chicos se vuelven, el susto que se llevan es de muerte. Rai cierra los ojos, levanta la muñeca. Y antes de que puedan decir nada, aprieta el gatillo. Clic.

JAVI (Chillando, muy nervioso)

¡Pero tío, tú estás gilipollas o qué!

Raí, asustado también por la reacción de sus amigos, enseña las seis balas en la palma de la otra mano.

RAI

Que no tiene balas.

MANU (Muy cabreado)

¡Rai, hostia!

JAVI (Fuera de sí)

¿Qué quieres, matarte?

RAI

Que era una broma, joder. Tampoco es para ponerse así.

JAVI

Pues no tiene puta gracia la broma. Y encima nos has jodido la paja. Eres un gilipollas, no sé cómo te aguantamos.

Y sale de la garita, cabreadísimo.

RAI (Enfadado, defendiéndose)

iSi sé que os vais a poner así me lo pego de verdad!

42 METRO. ESTACIÓN. INT/NOCHE (secuencia no rodada o eliminada)

Las puertas de un convoy se abren en un andén de metro desierto. Nadie entra ni sale.
Los tres amigos bajan a toda velocidad por las escaleras mecánicas para cogerlo. Salen al andén cuando las puertas ya han comenzado a cerrarse, y consiguen entrar en un vagón de milagro.
El tren se pone en marcha, cogiendo velocidad enseguida.

43 METRO. VAGÓN INT/NOCHE (secuencia no rodada o eliminada)

En el vagón hay sólo un hombre adulto, grueso, descamisado, sentado en el centro de una larga hilera de sillas, la cabeza inclinada, entre los brazos, durmiendo. En el suelo, junto a él, un maletín negro, de ejecutivo. Los tres chicos se sientan justo enfrente suyo. Le miran en silencio.

JAVI

Igual se ha pasado de parada. ¿Le despertamos?

RAI

A lo mejor lleva un montón de tiempo sin dormir y le hacemos una putada.

MANU

Es verdad. Mi padre no puede dormir y es un coñazo.

RAI

O a lo mejor está soñando con algo que le gusta. A mí es lo que más me jode, que me despierten cuando estoy soñando algo que mola.

JAVI

No tiene cara de estar soñando.

RAI

Y tú qué sabes cómo es la cara de estar soñando.

JAVI

No sé. Eso se nota.

MANU (Mirándolo bien)

¿Con qué puede estar soñando?

RAI

Con algo bueno. Está sonriendo.

Se fijan bien en la cara del tipo. Diríase que sonríe levemente.

MANU

Con que se tira a su vecina.

JAVI

O a su vecino. Igual es maricón, tú qué sabes.

RAI

Con que le ha tocado la loto.

MANU

Igual le ha tocado de verdad. Y lo lleva todo ahí.

E indica con la mirada el maletín que hay en el suelo, junto a sus pies. Los tres lo miran.

RAI

No jodas.

JAVI

¿Lo abrimos?

MANU

¿Y si explota?

RAI

¿Por qué va a explotar?

MANU

Porque sea una bomba.

RAI

Y para qué va a llevar este tío una bomba.

MANU

Ni idea. Para matar a alguien, yo qué sé. Igual es terrorista. O igual quiere matar a su mujer porque le pone los cuernos.

JAVI

¿Pero no era maricón?

MANU (Defendiéndose)

Y qué tiene que ver. Qué pasa, ¿que los maricones no pueden llevar bombas?

RAI

¡Cómo va a llevar una bomba, no digas chorradas!

JAVI (Mirándole bien)

Hostia, tío. ¿Y si está muerto?

MANU

Si respira,  ¿no?

Rai cambia de lado y se sienta junto al tipo. Acerca el oído, intentando escuchar su respiración.

JAVI

¿Se oye algo?

Rai levanta una mano, pidiendo silencio.

RAI

Nada.

MANU (Poniéndose nervioso)

No jodas.

Rai vuelve a acercar el oído al tipo.

JAVI

¿Está caliente?

RAI

Y yo qué sé.

JAVI

Tócalo a ver.

RAl

Tócalo tú, no te jode.

MANU

No está muerto, se ha movido.

Javi se incorpora y se sienta al otro lado del tipo. Le toca la mano con cautela. Rai le mira expectante.

RAI

¿Cómo está?

JAVI

No sé. Normal. Un poco frío, yo creo.

MANU

Igual es que está enfermo…

El metro sale a un andén vacío.

RAI

¿Y de qué se puede haber muerto?

JAVI

No sé, de un infarto.

MANU

Que no está muerto, hostia. Que se ha vuelto a mover.

JAVI

Que eso es por la curva, gilipollas.

RAI

Igual es verdad que no está muerto.

JAVI

¿Le has tocado tú? Sí está muerto está muerto, hostia.

RAI

Y tú qué sabes. Qué pasa,  ¿que eres médico?

JAVI (Gritando)

¡Pues sí, soy médico, qué pasa!

MANU

¡Chssst! ¡Que le vais a despertar.

JAVI

Que está muerto, subnormal, cómo se va a despertar.

RAI (Reparando en la estación)

¡Que es la nuestra!

Los tres amigos salen corriendo del vagón, sin mirar hacia atrás, olvidándose al instante del hombre. El metro reinicia su marcha, adentrándose en el siguiente túnel, con ese hombre inclinado hacia delante, dormido. O muerto.

44 CASA DE JAVI. HABITACIÓN INT/NOCHE

Javi entra en su habitación, quitándose la camiseta. El abuelo está metido en su cama, cogiendo el sueño. En la habitación de al lado se escucha una violenta discusión entre sus padres, seguramente por problemas económicos.
Javi se sienta en el borde de la cama, evidentemente disgustado. Su abuelo le sonríe, ajeno a lo que está sucediendo. Javi intenta devolverle la sonrisa.

JAVI

Qué suerte tienes, cabrón.

Coge unos walkman de su mesilla, mete una cinta y la pone a todo volumen. Se mete en la cama con ellos puestos, dispuesto a intentar dormir. Al lado, continúan los gritos, los insultos, acompañados ahora por algún golpe, por el sonido de algún objeto al romperse.

45 AUTOBÚS/RECORRIDO/PARADA INT EXT/DÍA

Manu, con su gorrita de repartidor de pizzas y su bandeja térmica en la mano, viaja agarrado a la barra, algo avergonzado, con el casco de motorista colgando del brazo. Tras él, sentados, un grupo de chicos y chicas de su edad hacen comentarios en voz baja, entre risitas y miradas burlonas. Manu tiene la sensación de que tienen mucho que ver con él.
Entonces es cuando ve con sorpresa cómo en una parada, su padre se sube al autobús, pregunta cuánto cuesta, saca un billete. Manu se quita la gorra con rapidez, y temiendo ser descubierto, se mete hasta el fondo del autobús, donde se sienta, medio escondido detrás de una señora. Su padre se coloca donde estaba él antes, junto a la puerta de salida, y se agarra a la barra. Lleva puestas sus zapatillas de andar por casa.
Pasan algunas paradas y su padre no se baja. El sigue atrás, sin poder salir. El autobús va saliendo del barrio hacia las afueras, hacia una zona de casas bajas. Al fin, su padre echa un vistazo hacia afuera, a través de la ventanilla, y toca el timbre de parada. Se baja junto a una rampa de cemento que lleva hacia un alto. El autobús se vuelve a poner en marcha y Manu ve a su padre alejarse a través del cristal trasero… ¿Qué coño está haciendo allí?

46 CALLE/FACHADA CASA DE RAI EXT/DÍA

La moto de agua, flamante, está encadenada con una pitón a una farola, justo enfrente del portal de Rai. Unos chavales juegan subidos en ella haciendo como que la aceleran, simulando el son ido del motor con la boca.
Se acerca Rai con Javi. Les ve a cierta distancia y echa a correr hacia ellos.

RAI (Muy cabreado)

¡Fuera de ahí, hostia!

Los chavales salen corriendo entre los coches. Se quedan ahí, expectantes, a cuatro o cinco metros.

RAI (Amenazante, dedo en alto)

¡Cómo vuelva a veros que os subís a la moto os cagáis!

Le pasa una manga por encima al manillar, mimándola. Se acerca Javi.

RAI (Cabreado, para sí)

Los niños de los cojones. Me la van a rayar y luego no va a haber quien la venda.

JAVI

¿Has puesto ya algún anuncio?

RAI

El del súper sólo. Y no llama nadie.

JAVI

Es que es verano.

Y acaricia también la moto. Rai asiente, satisfecho con la explicación.

47 CALLE DEL BARRIO/CAJA DE AHORROS EXT/DÍA

Rai, Javi, Manu, apoyados en un coche, ven cómo un furgón amarillo, blindado, de Prosegur, se detiene frente a ellos, al otro lado de la calle, ante la puerta de una Caja de ahorros.

RAI

¿Cuánto dinero cabrá ahí dentro?

JAVI

Mucho. Cien millones por lo menos.

RAI

¿Te imaginas atracarlo?

MANU

Cómo.

RAI

Con la pistola de mi hermano.

JAVI

Ni de coña. Eso no lo atraviesas con una bala. Te hace falta un bazoka.

MANU

Ni con bazoka. Con un tanque.

RAI

Si no hace falta. Esperamos a que salga el de dentro y le ponemos la pipa en la cara. Y el del furgón que salga o le pegamos un tiro al otro. Sale y nos llevamos el camión.

MANU

¿Y si no sale?

RAI

Seguro que sale. Son colegas.

MANU

Igual no, tú qué sabes. Igual se caen mal y se la suda que le peguemos un tiro al otro.

RAI

Cómo se van a caer mal. A ti lo que te pasa es que te da miedo. Que te ha mofado lo de repartir pizzas y pasas de atracar furgones.

MANU (A Javi)

Este tío es gilipollas.

Los vigilantes de Prosegur suben al furgón, que se aleja calle abajo. Rai agita la mano en esa dirección, despidiéndose de ellos, en definitiva del dinero.

RAI

Adiós. Volved cuando queráis.

MANU (Viendo cómo se aleja, pen sativo)

Y luego te lo llevas y qué. Abrir eso debe ser dificilísimo.

RAI

Tampoco tanto. Como abrir un coche.

JAVI (Escéptico)

Vaya por Dios. Y cómo se abre un coche.

RAI

Así.

Y se separa del coche, abriendo la puerta sobre la que ha estado apoyado hasta ahora. Acaba de forzarlo, y los otros ni se han enterado. Javi le mira, sorprendido.

JAVI

¿Y esto?

MANU (Saltando)

Pero tú eres gilipollas o qué te pasa. Qué quieres. ¿Que nos metan un puro?

RAI (Defendiéndose)

Que ya estaba abierta.

MANU

¡Una polla abierta! ¡Cuando vayas a hacer el subnormal avisa, que lo haces tú solo!

Se va muy enfadado, cruzando la calle. Rai no entiende nada.

RAI

Pero bueno. Qué le pasa a este imbécil.

48 CASA DE JAVI. SALA INT/DÍA

Entra Javi, procedente de la calle. Le sorprende el extraño silencio que reina en la casa. El abuelo, sentado a solas en la pequeña salita, ve la telenovela de la tarde. Aparece Susana, muy seria. Javi nunca se fija en esas cosas, pero esta vez le parece adivinar dos grandes manchas oscuras bajo los ojos de su hermana, como si hubiera estado llorando.

JAVI

¿Y la comida?

SUSANA

No hay comida.

JAVI

¿Qué pasa?

SUSANA

Nada. ¿Quieres que te haga yo algo?

JAVJ

¿Y mamá?

SUSANA

Está en la cama. (Toma aire antes de continuar) Ha estado la policía. Con una orden judicial, a papá no le dejan entrar más en casa. Se ha ido a una pensión. Ha hecho la bolsa, ha metido tres mudas y se ha ido a una pensión.

JAVI (Asombrado)

¿Pero por qué?

SUSANA

Es que se han separado. Es que mamá se ha ido al juzgado y ha dicho que se quería separar. Y ahora está en la cama. Ha venido un doctor a verla, le ha dado unas pastillas. Y papá nada, se ha ido a una pensión. Con tres mudas. Y yo no sé. No sé qué hacer. Porque papá se agarraba a la puerta y decía que ésta era su casa, que la había pagado él, y me miraba a mí y yo decía que sí. Y que él no había pegado a mamá, aunque ella dice que sí. y me enseñaba a mí el moratón, yo no sé…

A estas alturas, Susi ya no puede contener el llanto.

JAVI

Susi, tía. No llores.

SUSANA (Llorando)

Si no lloro.

JAVI

Venga. Si ya verás. (La abraza) Ahora vamos a poder volver todas las noches a la hora que queramos…

Javi se hace el duro, intenta que no se le note la enorme pena que le come por dentro.

49 ESCAPARATE AGENCIA DE VIAJES EXT/NOCHE (secuencia no rodada o eliminada)

Esa noche Javi llora solo, con la cara entre las manos y la espalda apoyada en el escaparate de la agencia. Tras él, el cristal quebrado ha sido recompuesto con largas tiras de cinta adhesiva. El atrezzo tropical está a medio recomponer, hay apenas cuatro folletos, algún recortable, un par de plantas… El paraíso en decadencia.

50 BAR EXT/DÍA

Un bar de barrio, con su barra gastada, sus cuatro mesas de formica, su camarero tatuado y su televisor en alto, sobre una repisa, a buen volumen. Sentados en una de las mesas, Manu, Javi y Rai. Hay más pausa, más silencio del habitual entre ellos.

MANU

Tú no te preocupes. Yo con mi padre igual, es como si estuviera separado. Te toca trabajar un poco más, pero lo demás es lo mismo.

JAVI

Si a mí me es igual. Por mí se podían haber separado antes. Total, se llevaban fatal…

MANU

Claro.

RAI

Ya, pero como ahora no tendrán con quién pegarse te caerán a ti más broncas.

JAVI (Considerándolo)

Está mi hermana.

Entra en el bar el tipo que saludó a Rai desde un coche días atrás, y se sienta en una mesa, al otro lado del local.

RAI

Ahora vengo.

Se levanta y se acerca al tipo, sentándose con él. Javi le sigue con la mirada.

MANU

¿Y os vais a tener que ir cada uno con uno?

JAVI (Sin enterarse)

¿El qué?

MANU

Tu hermana y tú. Que a lo mejor se os tienen que repartir tus padres, uno para cada uno.

JAVI

No creo…

MANU (Pensativo)

Yo si tuviera que elegir me quedaba con tu hermana.

JAVI

¿Sabes quién es?

E indica con la cabeza la mesa en la que Rai y el tipo del coche hablan de algo que ellos no pueden oír.

MANU (Mirando)

Ni idea. Quién.

JAVI (Encogiéndose de hombros)

Le saludó el otro día.

En el televisor, imágenes de un atentado terrorista. Rai vuelve con ellos, se sienta a la mesa.

RAI

Ya está. (Da un trago a su vaso) ¿Nos vamos?

 

51-60

51 CALLE DEL BARRIO/FACHADA BAR EXT/DÍA

Salen del bar, Rai ligeramente adelantado.
De pronto, dos hombres de paisano se abalanzan sobre Rai, lo levantan en volandas y lo inmovilizan brutalmente contra el capó de un coche que hay aparcado en la acera, junto a una furgoneta de policía. Rai chilla, les insulta, se revuelve, pero le tienen bien cogido. Javi y Manu no entienden nada, intentan ayudarle, pero dos policías de uniforme se interponen. Los chicos se lían a patadas con ellos, rabiosos, llamándoles hijos de puta, gritando que le suelten, que él no ha hecho nada. Se llevan un par de hostias bien dadas, mientras Rai es registrado sin miramientos, volteado sobre el capó del coche como un peluche.

lNSPECTOR (Agresivo)

¿Llegas algo? (Rai niega con dificultad) ¡Que si llevas algo, hostia!

Javi y Manu son inmovilizados sin miramientos, las palmas de las manos contra el lateral de la furgoneta. Uno de los policías les separa las piernas a patadas, haciéndoles perder el equilibrio. Y desde su posición observan con estupor cómo del pantalón de Rai sacan una bolsita de plástico llena de polvo blanco.
Rai también les mira mientras le hacen subir al furgón de mala manera, y hay en su mirada una sombra de culpabilidad.

52 FACHADA COMISARÍA DE POLICÍA EXT/ANOCHECER (secuencia no rodada o eliminada)

La fachada de una comisaría de la zona centro. Un policía va y viene, aburrido.

53 COMPLEJO COMISARÍA DE POLICÍA INT/NOCHE

53A DESPACHO

Rai está sentado delante de la mesa del comisario. Junto a él, un policía mayor desganado, escribe en una máquina de escribir los datos del chico.

RAI

Rai.

POLICIA 1

Rai qué más.

RAI

Martín. Martín Llanes.

El chico repara en un pequeño portarretratos que hay sobre la mesa del inspector, colocado de espaldas a él.

POLICIA 1

¿Rai de Rai mundo?

RAI

Rai de Rai.

POLICIA 1

Edad.

RAI

Dieciséis.

Rai echa un vistazo al policía, enfrascado en la máquina. Se asegura de que no le ve, estira la mano y voltea ligeramente el retrato hacia él.

POLICIA 1

¿Dirección?

RAI

Monteagudo tres tercero.

Entra el comisario en ese momento. Se sienta en su mesa, deja la bolsita con polvo blanco sobre la mesa, dentro a su vez de otra bolsa de plástico algo mayor.

COMISARIO

¿Vives con tus padres?

RAI

Sí.

COMISARIO

¿Y qué crees que van a decir ellos de esto?

Rai no contesta. El comisario indica la bolsa con el gesto.

COMISARIO

¿Es tuya?

Rai asiente con la cabeza.

COMISARIO

¿Sabes lo que es?

Rai niega con la cabeza.

COMISARIO

¿Quién te lo ha dado?

RAI

Nadie.

COMISARIO

¿Nadie? ¿Lo has robado?

RAI

Lo encontré.

COMISARIO

Lo encontraste. ¿Dónde?

RAI

En un coche.

COMISARIO

¿En qué coche?

RAI

No sé. En uno.

COMISARlO

En qué coche.

RAI (Indicando el teléfono con la cabeza)

¿Puedo llamar?

COMISARIO

Luego. En qué coche.

RAI

En uno, no sé… (Duda) En uno que abrí.

COMISARIO

Que abriste ¿cuándo?

RAI

La semana pasada.

COMISARIO

¿Te acuerdas cómo era el coche? El modelo, la matrícula, algo.

RAI

Era rojo.

COMISARIO (Indicando la droga con el gesto)

¿Y qué pensabas hacer con ella?

Rai tarda en responder.

RAI (Duda)

Dársela a la policía.

El comisario, algo desolado, se inclina hacia atrás. Mira a su ayudante.

COMISARIO

¿Está?

RAI

¿Puedo llamar?

El comisario no contesta. Le acerca el teléfono. Rai marca un número. Mientras espera, se fija en el pequeño portar retratos a medio girar. Es una foto de carné de una chica muy guapa, de aproximadamente su edad, seguramente la hija del comisario. Este, mientras, lee la declaración que le pasa el otro policía.

RAI (Bajando ligeramente la voz)

Mama. Que estoy en casa de Javi. Que me quedo a dormir aquí, ¿vale? Para que no te preocuparas.

El comisario mira al chico por encima de la declaración.

RAI

Mañana. A las once o así. Espera.

Tapa el auricular con la mano. Señala un bolígrafo que hay sobre la mesa. El bolígrafo del comisario.

RAI

¿Puedo?

El comisario se lo acerca. Repara entonces en la fotografía de su hija, ligeramente vuelta hacia el detenido. La coloca como estaba, receloso. Rai, mientras, empieza a tomar nota.

RAI

A ver, dime. Integral o del otro.

Escribe en el dorso de una de sus manos. "Pan. Leche. Huevos…"

RAI

Espera, espera. ¿De leche cuántas?

53B PASILLO

Fuera, sentados en un banco, aguardan Javi y Manu. Se abre la puerta y sacan a Rai esposado. Le acompaña el policía que escribía a máquina y otro que se les incorpora en el pasillo. Javi y Manu se levantan.

RAI (Sin detenerse, levantando la voz, a Javi)

¡He dicho en casa que me quedaba a dormir contigo!

Se lo llevan escaleras abajo. Los dos amigos se quedan desolados. Un tercer policía pasa junto a ellos.

POLICIA 3 (Borde)

Qué pasa, ¿que queréis ir con él?

Javi y Manu comienzan a andar con desgana hacia la salida. En una pared, el cartel del Ministerio de Interior con las fotografías de los ocho terroristas más buscados. 

54 CALLE/FACHADA CASA DE JAVI EXT/NOCHE

Javi se acerca al portal de su casa. A cierta distancia, su vecino, el tipo corpulento de bigote, examina los bajos de su coche rueda por rueda. Se trata de un modelo grande, algo destartalado, de hace ya unos años.

Javi entra en el portal.

55 CASA DE JAVI. SALA INT/NOCHE

Javi llega a casa, derrotado. La casa está en silencio. El televisor está encendido, con el volumen bajado. Sobre la mesa hay una lista. Javi la coge. Entonces aparece Susi, cerrando con cautela la habitación de su madre.

JAVI

¿Qué tal está?

SUSI

Mejor.

JAVI

¿y tú?

SUSI

Yo bien.

JAVI

¿Entro?

SUSI

Mejor que no. No quiere que la veas así.

Se sienta en el sofá, frente al televisor. Indica la lista.

SUSI

Es el reparto de las cosas. Tenemos que firmarlo.

JAVI (Intentando bromear)

¿Quién se queda al abuelo?

SUSI

No te rías. Que no estás tú de milagro.

JAVI

¿Por qué yo?

SUSI

Porque aún no tienes dieciocho años.

Javi se queda pensativo. Vuelve a mirar la lista.

SUSI (Sin mirarle)

Papá está durmiendo en la furgoneta. Dice que no puede pagarse una pensión.

Javi la mira estupefacto.

JAVI

¿Dónde?

SUSI

En la esquina de la plaza. Yo no puedo pasar por delante. Me muero de vergüenza.

56 CALLE DEL BARRIO/FURGONETA INT/EXT/DÍA

El padre de Javi se ha montado la casa en la caja de la furgoneta. Un par de sillas, una mesa baja, un pequeño televisor, una radio encendida… El portón trasero está abierto, hay ropa tendida entre la furgoneta y una farola, y afuera la vida en el barrio transcurre con total normalidad. Las señoras pasan con la compra, los niños se persiguen unos a otros, los jubilados miran hacia adentro con curiosidad, mientras en el interior de la furgoneta se desarrolla una cotidiana escena familiar: un padre y su hijo charlan tranquilamente.

RICARDO (Rebuscando en un armarito)

Cola cao no hay. Tengo que comprar.

JAVI (Algo azorado)

Es igual.

RICARDO

¿Quieres un café?

JAVI

No me gusta.

Su padre manipula una pequeña cafetera que hay a su lado, en el suelo. Se sienta frente al chico.

RICARDO

Bueno. Qué. ¿Cómo lo ves?

JAVI (Mirando a su alrededor, poco convencido)

Bien.

RICARDO

Tengo de todo. Cocina, tele, luz natural… (Sonríe a su hijo) Y sí me canso de las vistas cambio de calle.

Javi sonríe suavemente. Su padre señala a la espalda del chico, el lateral de la caja.

RICARDO

Ahí voy a poner un espejo, así parece esto más grande. (Mira a su alrededor) No está mal, ¿no? Un billar no me cabe, pero como tampoco sé jugar, me da lo mismo…

Ahora sí, Javi sonríe con más ganas. Ricardo entre laza las manos, nervioso.

RICARDO

Mira. La casa es mía, la he pagado yo. No sé por qué me voy a tener que ir. Sí no está a gusto que se vaya ella, ¿no te parece?

Javi se encoge de hombros, violento.

RICARDO

Al final se la van a quedar tu madre y tu abuelo. Me van a poner una pensión, voy a tener que vender la furgoneta para pagarla y se va a ir todo a tomar por el culo.

Sirve dos cafés. Le pone uno delante a su hijo.

JAVI

No quiero.

RICARDO (Sin enterarse)

Me da igual, no pienso pagarla.

Echa azúcar en los dos cafés.

RICARDO

Seguro que ahora ese cabrón de viejo se come también mi parte.

57 COMPLEJO CASA DE MANU INT/DÍA

57A SALA

Manu está sentado solo a la mesa. Aparece su padre con una tarta de cumpleaños en la que hay encendida una so la vela.

Manu sonríe.

ÁNGEL

Tachááán.

MANU

Hala. Es enorme.

ÁNGEL

He dicho que la trajeran grande por si se pasa tu hermano. (La deja en la mesa) Venga. Tienes que pedir un deseo y soplar.

Manu mira la tarta un instante, pensativo. Su padre baja la mirada, incómodo.

MANU

Ya. ¿Lo digo en voz alta?

ÁNGEL (Niega)

Si lo dices no se cumple. Piénsalo fuerte y sopla.

Javi cierra los ojos. Le agarra la mano a su padre y sopla. La vela se apaga.

57B SALA

Un reflejo de luz circular recorre los portafotos que se agolpan sobre la encimera de un aparador. Marcos plateados, dorados, de madera. Manu algunos años atrás, junto a su padre, en la terraza de su casa. Su padre abrazado a una mujer, seguramente su madre. Retratos antiguos, dos niños pequeños, en blanco y negro, Manu y su hermano Rafa…
Frente al aparador, Manu, sentado en un sillón, junto al teléfono, hace girar entre las manos un cenicero de metal pulido, orientándolo hacia el sol, jugando con el reflejo que produce sobre las fotos.
De pronto descuelga el auricular y escucha. Vuelve a colgarlo, y prosigue con su juego.
El redondel de luz se detiene en una fotografía de Manu, algunos años más joven, en el transcurso de una fiesta de cumpleaños: botellas de Coca-Cola vacías, patatas fritas, panchitos… y su hermano Rafa, un chico de unos dieciséis años, atractivo, de gruesas cejas, abrazándole, con un matasuegras y un gorrito de fantasía en la cabeza.
Entonces suena el teléfono, pero Manu no reacciona. Un timbrazo, dos.

ÁNGEL (Off)

¡Manu!

MANU (Grita)

¡Voy!

Pero no mueve un solo músculo. Deja que suene t res veces más y descuelga, ilusionado.

MANU

¿Quién es?

58 CALLE DEL BARRIO/FURGONETA/CASA DE MANU

CONVERSACION TELEFÓNICA INT/EXT/DÍA

Es Javi, desde una cabina.

JAVI

¡Felicidades, chaval, te ha cambiado la voz y todo! ¿Nos vamos a buscar a Rai?

MANU

Es que igual llama mi hermano.

JAVI

Venga, que le va a hacer mucha ilusión. (Duda) Y a mí también me hace falta.

Tras él, al fondo, junto a la furgoneta-casa, su padre descuelga la ropa tendida.

59 FACHADA JUZGADOS PLAZA DE CASTILLA EXT/DÍA

Javi y Manu aguardan a unos metros de la escalera de acceso, con las manos en los bolsillos. Sale Rai. Se abrazan, se zarandean, se pegan de alegría. Un policía les echa de allí.

60 HIPERMERCADO INT/DlA

En la sección de música de un gran hipermercado del extrarradio, los tres chicos bailotean con los auriculares puestos que hay junto a las torres de compact-disc, para escuchar los discos más vendidos. Sus movimientos absurdos, sincopados, al ritmo de una música que no oímos, contrastan con las señoras que empujan carritos, con las familias cargadas de compra que pasan en dirección a las cajas, que les miran con recelo, como a los delincuentes peligrosos que están en camino de ser.
Hablan a gritos a causa de los auriculares, inconscientes del relativo silencio que hay a su alrededor.

RAI (Gritando)

¡Son de puta madre!

MANU (Gritando también)

¿Qué?

RAI

¡Que son de puta madreeee!

Rai, eufórico, sintiéndose más libre que nunca, simula rasgueas de guitarra, incordia a sus compañeros agarrando a Javi para bailar con él.

JAVI

¡Suelta, maricón! ¡Que seguro que te has pillado algo en la cárcel!

Rai le ignora, prefiere seguir a dos chicas que pasan junto a ellos, haciendo movimientos obscenos. El cable de los auriculares se tensa, impidiendo que pueda seguirlas. Se acerca a ellos un guardia jurado del hipermercado.

JURADO

¿Vais a comprar algo?

RAI (Gritando)

¿Qué?

JURADO

Acompañadme, por favor.

RAI (Gritando, señalándose los cascos puestos)

¡No te oigo!

JURADO (Gritando también)

¡Que os vengáis conmigo!

Y agarra a Rai por el brazo, que se suelta, agresivo.

RAI

¡Suelta, coño!

JURADO (Amenazante)

Estate quieto que te llevas dos hostias.

RAI (Gritando)

¡Pero de qué vas! ¡Que soy un cliente, no me toques los huevos!

Manu se quita los cascos.

JAVI

Venga, vámonos.

RAI

Que no me sale de la polla, quiero comprar los compacts, qué pasa, ¿que no puedo?

Y empieza a coger compacts a puñados. Muchos caen al suelo. El vigilante le agarra otra vez.

JURADO

Venga, chaval, no me calientes…

RAI (Cogiendo más compacts)

¡Son míos, tengo pelas, qué pasa!

JURADO (Violento)

¡Que los dejes donde están, hostia!

RAI

¡Que tengo pelas!

Mientras habla saca un montón de billetes del bolsillo que le estampa al vigilante en el pecho, organizando un auténtico lío de compactos, billetes, insultos… Javi y Manu le miran asombrados.

 

61-70

61 FACHADA HIPERMERCADO EXT/ATARDECER

Salen los tres amigos del hiper. Rai está eufórico.

JAVI

¿De dónde has sacado las pelas?

RAI

Qué más te da. (Abrazando a Manu) Que es tu cumpleaños, tío, vamos a celebrarlo… ¡Taxi!

Levanta la mano para detener uno. Sus dos amigos se miran asombrados. ¿Taxi?

62 DISCOTECA DE BACALAO INT/NOCHE

Los tres amigos bailan dislocados en el centro de una atestada pista de baile. Las luces estroboscópicas parpadean fragmentando su movimiento, convirtiendo su baile en una inquietante danza ritual.

63 COMPLEJO METRO INT/NOCHE

63A ANDÉN ESTACIÓN

Javi, Manu y Rai corren, tratando de coger un metro, sin éxito. El tren se aleja introduciéndose en el túnel, cogiendo cada vez más velocidad. Insultan impotentes al conductor; Rai da un golpe en el convoy, mal humorado.

RAI

iHijo de puta!

JAVI

Qué cabrón. Nos ha visto y ha pasado de nosotros…

MANU

Pues ese era el último.

Y se sienta derrotado en un banco del andén. Javi se vuelve a Manu, pensativo.

JAVI

¿Seguro?

63B TÚNEL/ESTACIÓN FANTASMA

Los tres chicos caminan por el túnel del metro, entre los raíles, casi a tientas.

JAVI

¿Y habrá fantasmas?

RAI

Los fantasmas no existen, gilipollas.

MANU

Cómo que no. Y tu hermano qué.

RAI

A que te doy una hostia…

JAVI

Si es una estación fantasma habrá fantasmas, ¿no? Digo yo.

MANU

No es una estación fantasma. Es normal, lo que pasa es que la cerraron hace mucho.

JAVI (Fantaseando)

A lo mejor es que se murió alguien en ella. Se tiró al metro, y por eso la cerraron.

MANU (Divertido)

Y ahora está ahí, esperándonos.

RAI

Qué capullos sois. Que los fantasmas no existen.

MANU

Claro que existen. Lo que pasa es que te dan miedo.

RAI

Lo que pasa es que no existen.

MANU

Qué te juegas a que nos encontramos alguno.

RAI

Lo que quieras. Mil pelas.

MANU

Mil pelas.

Se dan la mano. En ese preciso momento comienza a verse claridad al fondo del túnel.

MANU (Excitado)

Míralos. Ahí están.

Y aprieta el paso. Rai se queda atrás, desconcertado, tratando de adivinar qué son esos puntos de luz, qué son esas luces inestables, fluctuantes, esas sombras alargadas que recorren las paredes de los túneles, ese llanto débil, prolongado, tan parecido al de un niño.
El túnel se ensancha ante ellos y los tres chicos salen fascinados a lo que resulta ser una antigua estación negra, abandonada. Los andenes, aún reconocibles, aparecen poblados de inmigrantes, alfombrados de cartones en los que duermen, hacinados, hombres y mujeres de color, a veces en sacos de dormir, a veces no. En la cabina del jefe de estación, los crista les rotos, se alberga la familia de algún privilegiado. Una hoguera aquí, otra en los accesos, un cámping gas en torno al que se reúnen varios hombres, una radio encendida, mal sintonizada, un niño llora en los brazos de su madre… Javi, Manu, Rai, caminan boquiabiertos por las vías, mirando a un lado y a otro, impresionados ante el descubrimiento de un submundo que ni siquiera imaginaban que existiera. Su mirada se cruza con la de alguno de los inmigrantes, que les observa con una mezcla de curiosidad y desgana desde sus improvisadas camas, en los andenes. Sólo un perro pequeño, un chucho, les ladra a su paso.
Terminan deteniéndose los tres en el centro de la estación, sin poderse creer aún del todo lo que están viendo. Entonces Manu se vuelve ligeramente hacia Rai. Y en un susurro apenas audible, le dice:

MANU

Me debes mil pelas.

64 ESCAPARATE/TIENDA DE TROFEOS EXT/INT/NOCHE

Javi vigila ante el escaparate de la tienda de trofeos. En el pequeño entrante de la puerta, Rai manipula la cerradura ayudado por Manu, que hace todo lo posible por no pisar al vagabundo que duerme en el suelo, entre los cartones. Parecen los tres bastante bebidos.

JAVI

¿Ya?

RAI

Espera. (Sigue intentándolo) Van un negro, un gitano y un marroquí en un coche. Quién conduce.

JAVI

Y yo qué sé. Abre, hostia.

MANU

¿Un gitano, un marroquí…

RAI

Y un negro. Quién conduce.

MANU

Ni idea.

RAI

¿Lo sabéis?

JAVI (Impaciente)

No. ¿Quién?

MANU

¿El negro?

Raí

La policía.

Consigue abrirla y empuja la puerta.

RAI

Lo contaron ayer, en el juzgado.

Y entra en la tienda, saltando por encima del yonki. El interior está lleno de relucientes trofeos, que abarrotan mostradores, encimeras y estanterías.

MANU

Está lleno…

Y se abalanza a por uno que le gusta. Inmediatamente descubre al lado otro más grande. Lo cambia. Javi curiosea detrás del mostrador.

RAI

Aquí hay uno de un tío calvo que se está ahogando.

JAVI

Está nadando. Es de natación, gilipollas.

RAI

Pues parece que se está ahogando. Mírate los ojos.

JAVI

Pues no. Y no está calvo. Eso es el gorro.

RAI

Y tú qué sabes, si no sabes nadar.

MANU

Y tú sí, no te jode.

RAI

No, pero sí que sé ahogarme. Y este tío se está ahogando.

JAVI

Bueno, vale, se está ahogando.

RAI

A que no habéis visto nunca un ahogado.

MANU

Qué pesado eres, tío.

RAI

Pues yo sí. En la tele, una vez. En los vigilantes de la playa.

JAVI

Entonces no estaba ahogado. Sería un actor.

RAI (Enfadándose con él)

Que sí, gilipollas. Tú qué sabes. ¿Lo viste tú? Pues te callas.

Manu le entrega un trofeo.

MANU

Toma tío. Te lo has ganado. Por cañazo. ¿Quieres decir algo?

RAI (Divertido)

Que no, que no. Que no puedo aceptarlo…

MANU

Que sí, tío. Que te lo mereces más que nadie.

RAI (Devolviéndoselo)

Que no. Tú sí que te lo mereces más. Para ti.

JAVI (Irónico)

Deberíais compartirlo.

RAI (Borde)

Tú cállate que eres un gilipollas. Y no sabes ni nadar ni ahogarte ni nada.

Le tira el trofeo, que cae bastante lejos, contra una estantería.

MANU

¡Que lo vas a abollar, subnormal!

RAI

Y qué. Hay más. Además a mí me mola éste.

MANU (Apartándolo)

Pues éste es mío.

RAI

¿Por qué? Es mío.

MANU

¡Porque lo he cogido yo!

Javi husmea por detrás del mostrador.

JAVI

No os peleéis, que hay dos mil.

E indica con el gesto una hilera de trofeos idénticos. Manu se asoma, los ve. Suelta la copa.

MANU

Pues ya no me gusta.

Rai coge la copa. La da la vuelta, mirándola bien por todos lados.

RAI

A que no sabéis de qué color son los ahogados.

MANU

Pasa de mí, anda.

RAI

Claro, tú no lo sabes porque tu tele es en blanco y negro. Porque no tenéis dinero para compraros una. A que no.

MANU

Que me dejes.

Javi se sienta en el suelo, la espalda contra el mostrador.

RAI

Azules. ¿Y sabes por qué?

Javi comienza a sollozar, muy bajito, tratando de no ser oído. Aprieta los labios.

RAI

Porque se les pega el color del mar. Si te pasas mucho tiempo debajo se te pega.

MANU

¿Y si te ahogas en la bañera?

RAI

Cómo te vas a ahogar en la bañera, gilipollas. Si no cabes.

Javi apenas puede controlar el llanto. Rai intenta levantarse con dificultad, apoyándose en el mostrador, a causa del exceso de alcohol. Ya de pie, se tambalea con su trofeo en la mano.

RAI

Hostiá. No os lo vais a creer. Estoy notando la rotación de la tierra.

Manu se da cuenta de que Javi está llorando. Se acerca a él, alarmado.

MANU

¿Qué te pasa?

JAVI

Nada. No sé.

RAI (Acercándose)

Coño, tío. Que no iba en serio lo de antes.

JAVI

Si es igual, si no es por eso.

RAI (Le da su trofeo)

Toma. No llores.

JAVI (Sonríe)

Vale.

Rai coge dos trofeos más del mostrador, se los da también, muy preocupado.

RAI

Y estos también. Toma.

MANU

Vale, Raí, coño.

RAI

Qué pasa. Si le molan.

Un ruido en la puerta hace que los tres se vuelvan en esa dirección. El yonki que dormía entre los cartones está de pie ante ellos, en chandal, fantasmal, completamente ido, con la cara desencajada, terminal. Sus movimientos parecen los de un muerto viviente, ralentizados, sin fuerza. Mira a su alrededor; la galería de relucientes trofeos, sin entender nada. Le atrae el brillo de las copas. Los chicos le miran en silencio, sin saber cómo reaccionar. Entonces la atención del yonki se fija en una gran copa plateada con una figura alada en la cima, especialmente reluciente. Se acerca a ella y la coge, embobado.
Entonces mira a los tres amigos y sonríe desdentado, feliz.

65 CALLE/FACHADA CASA DE RAI EXT/NOCHE

Caminan los tres por la calle, cargados de trofeos. Sobre todo Rai, que lleva más de los que puede sujetar entre los dos brazos. Manu lleva uno, de fútbol. Y Javi dos. De natación y de bolos.
Entonces, cuando aún están a cierta distancia del portal, Rai deja caer los trofeos al suelo, desconcertado.

RAI

¿Mi moto?

Efectivamente, ya no está encadenada a la farola. Echa a correr hacia allí y descubre, horrorizado, la pitón en el suelo, cortada. El disgusto hace que se le pase la borrachera.

RAI (Desesperado)

¡Qué hijos de puta, se la han llevado! ¡Me cago en la hostia, chorizos de mierda! (Le pega una patada a la farola) ¡Mierda de barrio, joder!

Javi y Manu, con sus trofeos en la mano, le miran en silencio, respetuosos. Pero no por mucho tiempo. Manu apenas puede controlar una sonrisa cuando dice

MANU

Los muy cabrones… ¡No te han dejado ni las ruedas!

Javi se parte de risa. Manu también. Y a Rai no le queda más remedio que terminar haciendo lo mismo.

66 COMPLEJO CASA DE MANU INT/NOCHE

Manu entra en su casa, aún bastante bebido. Deja su trofeo con cautela sobre una mesa. Pasa ante la habitación de su padre, que parece dormido, y entra en su habitación.
Sobre su cama encuentra una nota junto a un pequeño paquete envuelto para regalo, con un lazo.
"De parte de tu hermano. Le ha gustado mucho la tarta.”
Manu abre el regalo. Es un reloj digital, japonés. Se lo pone, orgulloso, y aleja la muñeca de él, por ver cómo luce.

67 CALLE DEL BARRIO/FACHADA BAZAR "TODO A 100” EXT/DÍA

Manu camina por una calle del barrio. En el escaparate de un "Todo a 100”, ve un reloj parecido al suyo. Mira a través de la puerta entreabierta del bazar.
Se adentra en él unos pasos y allí, muy cerca, descubre una cesta de mimbre llena de relojes como el suyo. Hay un cartel rotulado a mano, pegado a la cesta, indicando el precio: "500 c/u”.

68 AUTOBÚS/PARADA/BOCA PASADIZO INT/EXT/DÍA

Manu viaja con determinación en el autobús en el que se encontró a su padre días atrás. Atento al exterior, se baja en la misma parada que él, recorre la misma rampa de cemento…
Manu se adentra en una barriada desconocida, entre bloques de cemento y grandes naves industriales, sin saber muy bien a dónde va.
Descubre al fin, ante él, la boca negra de un pasadizo subterráneo…

69 PASADIZO SUBTERRÁNEO INT/DÍA

El pasadizo es una especie de gran corredor de cemento, que se abre en una nave y sirve de refugio para yonkis. Allí dentro hay por lo menos quince, durmiendo en la semioscuridad, fumando platas, hablando desganados, quemando alcohol en cucharillas, moviéndose como fantasmas de un lado a otro en la penumbra, arrastrando los pies…
Manu camina entre ellos, asustado. Nota cómo se le acelera el ritmo del corazón conforme avanza en su recorrido. Contra la pared del fondo, frente a él, uno de ellos permanece con la cabeza gacha, entre cartones, y una goma aún mordiéndole el brazo. No levanta la cara, y aun así, Manu cree reconocerle.
Cuando se detiene ante él, el yonki levanta los ojos descubriéndose, descubriendo a su hermano pequeño, allí de pie, frente a él. Es Rafa, el joven de la fotografía, demacrado, los ojos vidriosos, la saliva espesa acumulada en las comisuras, sin gorro y sin matasuegras, sin vida en la expresión.
Se quedan mirándose a los ojos, reconociéndose. Y resulta difícil decir en cuál de las dos caras hay más horror.

70 CASA DE JAVI. SALA. INT/DÍA

Javi le entrega ceremoniosamente a su abuelo el trofeo de bolos que cogió de la tienda la noche anterior.

JAVI

Para el abuelo Antonio, porque no se queja nunca de nada, ni de que llegamos tarde, ni de que pongamos la música alta, ni de nada. Toma abuelo.

El abuelo lo coge encantado. Susi está tirada en un sillón, pendiente del telediario. La mesa, cerca, ya está puesta para comer.

SUSANA

No le vaciles, anda.

JAVI

No le vacilo. Le estoy dando un premio, que se lo merece. A que sí, abuelo.

Aparece su madre con un perola de verdura.

CARMEN (Dejándolo en la mesa)

A ver. Papá, chavales. Que esto se enfría.

Susana y Javi se acercan a la mesa. Su madre sirve los platos.

SUSANA

¿Qué hay?

CARMEN

Verdura. Acércame el plato.

JAVI

¿Me puedo sentar ahí? Es para ver mejor la tele.

E indica al lugar donde solía sentarse su padre.

CARMEN

Siéntate donde quieras.

SUSANA

Has hecho muchísimas.

Su madre asiente en silencio. Javi ocupa el lugar de su padre. Repara en que hay una servilleta de más.

JAVI (Levantándola)

Sobra una.

CARMEN (Recogiéndosela, algo azorada)

La costumbre.

Y la mete de vuelta en su cajón. Los dos hermanos se miran fugazmente. Comienzan a comer, sentados los cuatro a la mesa. Sólo se escucha el sonido del telediario.

 

71-82

71 PUENTE SOBRE LA M-40 EXT/ATARDECER

Javi y Rai están sentados en el mismo puente de días atrás, con las piernas colgando sobre la M-40, sobre los coches que pasan por debajo de ellos, alejándose en dirección a la gran ciudad.

JAVI

No era colega de tu hermano, ¿verdad?

Rai niega con la cabeza.

JAVI

¿La droga era suya?

RAI

De unos amigos suyos.

JAVI

¿Y el dinero?

RAI (Se encoge de hombros)

Por decir que era mía. Como soy menor me cae menos que a ellos. Además yo no tengo antecedentes.

JAVI

Ahora ya sí.

RAI

Ahora sí. (Sonríe) Ya no soy virgen.

JAVI

¿Cuánto te van a meter?

RAI

Poco. Un par de meses, me han dicho. Y luego lo puedo cambiar por fines de semana… A él no lo habían puesto ni en condicional.

JAVI

¿Y todo eso por cuánto?

RAI

Treinta mil. (Calcula) Seis franceses de Tania… (Sonríe) De puta madre, ¿no?

JAVI (Pensativo)

De puta madre.

72 PASILLOS EDIFICIO/APARTAMENTO INT/NOCHE

Manu, con su uniforme de repartidor, recorre los pasillos de un edificio de apartamentos con su bandeja térmica en la mano. Se detiene ante una puerta. Comprueba la dirección en un papel y llama al timbre. Le abre un hombre grueso, de mirada huidiza.

HOMBRE

Espera.

Desaparece por el pasillo. Manu saca la pizza. El televisor está puesto, puede oírse desde la puerta. Se fija en la decoración del apartamento: litografías baratas, un par de abanicos con dibujos japoneses desplegados en las paredes, pequeños focos de luz indirecta apuntados contra las esquinas…
Frente a él, la puerta del cuarto de baño está abierta. Una mujer a la que apenas puede ver se peina una larga cabellera negra frente al espejo. Manu da un paso adelante, curioso, tratando de mejorar su ángulo de visión. Entonces la mujer da un paso atrás, y Manu descubre que se trata de la dominicana que cuidaba niños en el parque.
Cuando el hombre grueso vuelve con su cartera, Manu ya no está en la puerta. Se vuelve a la mujer, extrañado.

HOMBRE

¿El chico que estaba aquí?

73 METRO. VAGON INT/NOCHE

Javi y Rai, reflejados en la ventana de un vagón de metro. Los cables, las conducciones del túnel, recorren sus caras. Sólo se escucha, ensordecedor, el traqueteo del tren.
De pronto el vagón sale a la luz del andén. El ruido cesa, las caras reflejadas de los chicos desaparecen de golpe.

74 DESCAMPADO DEL BARRIO EXT/NOCHE

Rai y Javi se encuentran a Manu sentado en un columpio, los pies colgando, desolado, con su chupa, su gorrita de repartidor puesta, su mochila a un lado. Apenas cabe en la pequeña silla metálica que cuelga de dos cadenas.

JAVI

¿Qué te pasa?

MANU

Nada. Que estoy cansado.

RAI

¿Y las pizzas?

MANU

Están frías.

JAVI

¿No las tienes que llevar?

MANU

Paso. Que vengan aquí a por ellas.

RAI

Muy bien dicho.

Rai se sienta a su lado, abre la mochila y saca una.

MANU

¿Cuándo se hace eso de adelantar el reloj una hora?

JAVI

Ni idea. En septiembre, creo.

MANU

¿Te imaginas adelantar diez años seguidos? ¿O treinta?¿ Y tener ya cuarenta de golpe?

JAVI

Estaría de puta madre.

MANU

Ya casado, con curro, viendo la tele en tu casa…

RAI

O tirado en un albergue, no te jode. Hecho mierda, con el hígado reventado…

MANU (Picándose)

O en un chalet con piscina, rodeado de tías en pelotas.

RAI

O en la cárcel, con sida.

MANU

Una mierda. En una isla que me he comprado porque me ha tocado la bonoloto.

RAI

Con un tiro en la cabeza en una cuneta.

MANU

O en un yate, en Marbella, tirándome a Claudia Schiffer.

JAVI

No jodas, que ya será una vieja.

MANU (Derrotado)

Es verdad.

RAI

No está tan mala, fría…

Javi mira a Rai. Está comiéndose una de las pizzas.

JAVI (Sorprendido)

¡Pero qué haces, tío!

RAI

Comer. Está de puta madre, ¿queréis?

JAVI

¿Pero tú eres gilipollas? (Por Manu) Le van a echar del curro.

MANU (Cogiendo un trozo)

Que le den por culo al curro.

RAI

Sí señor. ¿Quién quiere una?

Y saca un par de latas de cerveza de la bolsa. Le pasa una a Javi. Manu come pensativo.

MANU

A lo mejor mi madre tampoco está muerta.

JAVI

¿Y eso?

MANU

No sé. Podría ser, ¿no?

RAI (Ofreciendo pizza)

¿Queréis más?

JAVI

Un trocito.

Comen los tres en silencio.

MANU

No sé de qué hostias se quejan. Está mejor fría.

75 CALLE/FACHADA CASA DE JAVI EXT/NOCHE

Los tres amigos se acercan al portal de casa de Javi, ya de retirada. En el interior de un coche, en un terraplén a cierta distancia, una pareja se besa apasionadamente. Los cristales, cubiertos de vaho, apenas dejan entrever, borrosos, difuminados, los cuerpos semidesnudos de una chica y un chico jóvenes, revolcándose en su interior.

RAI (Señalándolo)

Hostia, tío. Qué fuerte.

Los chicos se acercan a mirar, aprender, en definitiva. Dan vueltas alrededor del coche, tratando de encontrar el mejor ángulo, pero el vaho y la oscuridad no les dejan ver gran cosa. Los jadeos en el interior son perfectamente audibles. De vez en cuando una mano, una espalda, un culo, se aplastan contra una de las ventanillas para excitación de los chavales.

MANU

No se ve nada.

JAVI

Qué cabrones, cómo se están poniendo…

Javi se pega al cristal haciendo visera con las manos, para ver mejor.

JAVI

Tiene unas tetas de la hostia.

MANU (Arrimándose)

¿Se las ves?

JAVI

Le veo una. Yo creo que se la está chupando.

Rai, justo al otro lado del coche, se esfuerza al máximo por ver algo.

RAI

Imposible. ¿No ves que la cabeza está ahí?

JAVI

Eso no es la cabeza. Eso es una pierna.

RAI

Sí. Una pierna con orejas, no te jode.

JAVI (Picándose)

Se la está chupando. Lo que pasa es que está girada así… (Lo representa)

RAI (También enfadado)

Lo que pasa es que eso no es la cabeza. Si se la estuviera chupando la tendría más baja.

JAVI (Saltando)

Y tú qué sabes, ¿te la han chupado alguna vez?

RAI

Sí, tu madre, qué pasa.

JAVI

A que te doy una hostia.

MANU

¿Por qué no se la chupas, así se entera de cómo va?

JAVI

¿Por qué no me tocas los huevos?

Cesan los jadeos, el movimiento del coche. Los tres chavales dan un paso atrás, cautelosos.

RAI

Ya han acabado.

Se alejan hacia la acera. Manu camina girado, vuelto hacia el coche.

MANU

Yo quiero verla, a ver si está buena.

JAVI

Fijo que sí.

Se abre la puerta del coche y de ella se baja, terminando de despedirse hacia el interior; Susana, la hermana de Javi. Los tres amigos se quedan congelados.

MANU

Hostiá.

Las luces del coche se encienden. Arranca el motor y Susi se vuelve hacia la acera, descubriendo a los chicos.

SUSANA (Enfadada)

¿Vosotros sois gilipollas?

JAVI (Alucinado)

¿Quién era ese?

SUSANA

Y a ti qué te importa.

Y echa a andar, pasando entre ellos. E 1 coche maniobra y se aleja hacia la calzada.

RAI

¿A qué sabía?

SUSANA (Alejándose)

¡Vete a tomar por el culo!

MANU (Divertido)

Tu hermana chupándosela a un tío, qué fuerte.

JAVI

No se la estaba chupando.

RAI (Divertido)

¡Pero si antes decías que sí!

JAVI

Bueno, y tú que no. Que no podía ser, con la cabeza tan alta. ¡O no!

RAI

Depende de cómo la tenga de grande.

Manu se ríe a carcajadas. Echan los tres a andar hacia la casa.

JAVI

¿Y tú de qué te ríes, gilipollas?

RAI (Abrazándole por el cuello)

Que no pasa nada, tío. Que las hermanas también chupan pollas. Y las madres, y todo el mundo…

JAVI

Y tú también, no te jode.

MANU

Porque le enseñó tu hermana.

JAVI

A que te doy una hostia.

Así se alejan hacia el portal, peleándose, insultándose, dándose empujones…

76 PIZZERÍA INT/DÍA

Manu sale de la pizzería, esta vez sin casco y sin bandeja, con un sobre en la mano que se guarda en el bolsillo de atrás del pantalón. Cerca de la puerta, pegado con cuatro ce los al cristal, descubrimos de nuevo el cartel escrito a mano, ofreciendo un puesto de repartidor.

77 CASA DE MANU. SALA. INT/DÍA

Manu come con su padre, los dos en silencio. El reloj está sobre la mesa, al lado del plato.

ÁNGEL (Por el reloj)

¿No te lo pones?

MANU

Es que me roza.

Juega con el tenedor. A Manu le cuesta decir lo que quiere decirle, y se le nota.

MANU (Toma aire)

Se ha cumplido.

ÁNGEL

El qué.

MANU

El deseo. Lo que pedí el otro día.

Su padre no le mira. Manu respira hondo.

MANU

He visto a Rafa. Ayer.

Ángel no reacciona, continúa comiendo como si no hubiera oído nada.

MANU

Y no sé…

Manu no sabe cómo seguir. Le gustaría que fuera su padre el que diera el primer paso. Pero a cambio de eso, los ojos se le llenan de lágrimas, y sin hacer un solo gesto, sin decir una sola palabra, llora silenciosamente sobre su plato. Manu siente que el mundo se le viene abajo.

MANU

Papá…

Se hace fuerte, decide continuar. Manu asiente.

MANU

Y nada. (Intenta sonreír) Te manda un beso muy fuerte. No podía pasarse a verte porque tenía que estar esta tarde en Barcelona…

ÁNGEL (Esperanzado)

¿En un congreso?

MANU

En un congreso. De no sé qué.

Deja el cubierto en el plato y rebusca en el bolsillo de atrás de su pantalón.

MANU

Me ha dado una cosa para ti…

Saca un sobre con el dinero que ha cobrado en la pizzería y se lo entrega.

MANU

Para que lo guardes tú.

Su padre coge el dinero y lo guarda, agradecido. Manu sigue comiendo, como si tal cosa.

78 CALLE/FACHADA CASA DE JAVI EXT/DÍA

Rai llama al telefonillo de Javi.

SUSANA

¿Quién?

RAI

¿Está Javi?

SUSANA

Ha salido.

RAI

¿Te apetece dar una vuelta?

Se hace un esperanzador silencio en el telefonillo.

SUSANA

Estoy recogiendo la cocina.

RAI

Te espero. ¿Cuánto tardas?

SUSANA

Diez minutos.

Y cuelga. Rai se apoya en el portal, dispuesto a esperar. La calle, frente a él, está desierta. Un alambre enrollado, tirado en el suelo, llama su atención. Camina hacia él con desgana, lo pisa, desenrollándolo. Y comienza a caminar sobre el alambre colocando un pie delante del otro, dando pasitos cortos, con cautela, como si estuviera a treinta metros del suelo. Extiende los brazos a los lados, para conservar mejor el equilibrio, y continúa avanzando…
Entonces mira hacia su derecha. Se fija en uno de los coches que hay aparcados al otro lado de la calle: el modelo grande, algo anticuado, del vecino de Javi. Se sale del cable, pisando fuera, olvidándose al instante de él.
Con las manos en los bolsillos cruza la calzada. Echa un vistazo a su alrededor asegurándose de que no hay nadie, y se mete entre los coches. Con una lámina fina de aluminio abre la puerta sin demasiada dificultad. Se agacha junto al asiento del conductor; abre el cajetín del contacto y saca los cables al aire. Los pela, tratando de abrir el circuito.
Entonces, en el porta l, aparece el vecino del bigote, el policía con mal carácter. Y cuando echa a andar hacia su coche descubre que la puerta está abierta, que alguien está arrodillado junto al volante, manipulando el contacto.
Se echa la mano a la chaqueta y saca una pistola corta, reglamentaria. Camina con ella pegada a la pierna.
Junto al volante, ajeno a lo que se le viene encima, Rai lo intenta una vez más.
El policía, muy nervioso, se acerca con la pisto la arriba, en alto, apuntando a la sombra que es el chico desde afuera, medio tapado por la puerta.

VECINO (Muy nervioso)

¡Quieto, tú! ¡Quieto o te mato!

Y Rai, claro, se mueve. Sale corriendo entre los coches, a la carrera, perdiendo el equilibrio…

79 CASA DE JAVI. SALA INT/DÍA

El disparo, un golpe seco y áspero, hace que el abuelo vuelva la cabeza instintivamente hacia la calle, como si hubiera podido oírlo. Susi sale de la cocina.

80 METRO. VAGÓN INT/DÍA

Javi viaja en un vagón lleno de gente. Se abren las puertas en una parada y entra Manu, corriendo, muy excitado. Lleva puesto el reloj digital, y le cuenta algo a Javi que no podemos oír, a causa del rumor de voces, de la lejanía, del estruendoso traqueteo del convoy, adentrándose en un túnel.
A Javi, sea lo que sea, le cambia el gesto. Comienza a gritar de impotencia, de rabia, a llorar, a ir y venir, a pegar puñetazos en la barra, en la puerta, queriendo salir; ante la indiferencia del resto del vagón. Sólo Manu intenta consolarle, y ni siquiera eso oímos. Un metro cruza en dirección contraria, haciendo chirriar los frenos.

Escuchamos la voz del locutor del telediario.

LOCUTOR (OFF)

La crónica de sucesos se cierra hoy con un lamentable accidente, la muerte de un joven en un barrio de la capital a causa de los disparos de un agente de policía. El joven1 menor de edad, atiende a las inicia les R. M. L. y tenía antecedentes judiciales por robo y tráfico de estupefacientes.
Y en lo que se refiere a la actualidad nacional, continúa desarrollándose con total normalidad la operación retorno. Al menos cuatro millones de vehículos circulan en estos días por nuestras carreteras de retorno a sus hogares. Las vacaciones de verano tocan a su fin y son muchos los españoles que en estos días se reincorporan a sus puestos de trabajo…

El tren se detiene en la siguiente estación. Las puertas se abren al fin liberando a Javi, que sale corriendo, dejando a Manu en el vagón, solo, confundido.

81 METRO. ESCALERA MECÁNICA. INT/DÍA (secuencia no rodada o eliminada)

Javi, desgreñado, el gesto cansado, la camiseta por fuera, alto para sus dieciséis años, intenta subir con esfuerzo por una escalera mecánica de bajada, contracorriente, como en una pesadill a. Y esta vez lo consigue.
Mano negra, mientras, canta "La vida".

82 ESCAPARATE AGENCIA DE VIAJES EXT/DÍA (secuencia no rodada o eliminada)

La agencia de viajes, cerrada. El escaparate ha sido empapelado con periódicos viejos, cerrado por una verja con un candado. En el cristal hay colocado un cartel de "Se traspasa".

LOCUTOR (OFF)

El balance de víctimas que arroja la carretera hasta la fecha de hoy es de cuatrocientas cuarenta y seis personas, lo que supone una sensible mejora con respecto a las cifras del año anterior…

Ante él discurre la vida en el barrio, plácida, tranquila.